En cada madrugada estoy cautivo,
,-pluma en la mano y un papel doliente,-
y en los surcos vencidos de mi frente
tristezas con acuse de recibo.
Suenan las cuatro, apenas sobrevivo,
es una noche más de musa ausente
mi pluma yace yerta indiferente
contempla así las horas que no escribo.
Las seis de la mañana y en mi caso
un resto de hada verde* delatora
manifiesta imprudente mi desvelo.
Despierta luego el alba y le da paso
al magnífico sol de blanca aurora
y así, mi pluma escribe un verso al cielo
,-pluma en la mano y un papel doliente,-
y en los surcos vencidos de mi frente
tristezas con acuse de recibo.
Suenan las cuatro, apenas sobrevivo,
es una noche más de musa ausente
mi pluma yace yerta indiferente
contempla así las horas que no escribo.
Las seis de la mañana y en mi caso
un resto de hada verde* delatora
manifiesta imprudente mi desvelo.
Despierta luego el alba y le da paso
al magnífico sol de blanca aurora
y así, mi pluma escribe un verso al cielo
José Soriano Simón
Safe Creative
Mayo 2025
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Mayo 2025
*
Los poetas del siglo XIX y principios del XX, especialmente los de la escuela de los "malditos", solían consumir absenta, una bebida espirituosa con un alto contenido de alcohol y hierbas medicinales. Se decía que esta bebida, conocida como "El Hada Verde", tenía efectos alucinógenos y era asociada con la inspiración artística.
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