belen perez fernandez
Poeta recién llegado
Siento frio como nunca antes y mis ojos estan hinchados de tanto llorar.
Al caminar por el jardin , veo mi alma perdida y observo la oscuridad que me rodea.
Avanzo hacia el destino incierto y el presente insoportable , que me aguarda , en el interior de un abismo.
El silencio y el tiempo se hacen interminables , pero mi cabeza se nubla cada dia más, esperando, algún divino despertar, y la luz que tavez me salvará.
Mi alma y mi cabeza están abrumadas, por el impotente deseo y decadente deseo de poder avanzar hacia el más allá
Reflexiono sobre mi estado, pero la puerta de las respuestas se cierra, dejándome, enigmática...
Quiero sentir el amor y el palpitar de otro corazón, pero, las cadenas que me sujetan de hace tanto tiempo, no me dejan en paz y mi vida gira en torno a la peste y oscuridad.
Mi vacía y putrefacta vida quiere despertar, pero el sol aun no sale y la noche se posa sobre mi cabeza. La felicidad no aparece y el amor desaparece, dejando mi sangre mas fria e insensible de lo que ya es. Y el cielo, que miro desde mi jaula, me promete, la libertad y la recompensa, mientras vivo en la tierra de nula población, donde las tinieblas reinan y los ángeles no existen.
Al caminar por el jardin , veo mi alma perdida y observo la oscuridad que me rodea.
Avanzo hacia el destino incierto y el presente insoportable , que me aguarda , en el interior de un abismo.
El silencio y el tiempo se hacen interminables , pero mi cabeza se nubla cada dia más, esperando, algún divino despertar, y la luz que tavez me salvará.
Mi alma y mi cabeza están abrumadas, por el impotente deseo y decadente deseo de poder avanzar hacia el más allá
Reflexiono sobre mi estado, pero la puerta de las respuestas se cierra, dejándome, enigmática...
Quiero sentir el amor y el palpitar de otro corazón, pero, las cadenas que me sujetan de hace tanto tiempo, no me dejan en paz y mi vida gira en torno a la peste y oscuridad.
Mi vacía y putrefacta vida quiere despertar, pero el sol aun no sale y la noche se posa sobre mi cabeza. La felicidad no aparece y el amor desaparece, dejando mi sangre mas fria e insensible de lo que ya es. Y el cielo, que miro desde mi jaula, me promete, la libertad y la recompensa, mientras vivo en la tierra de nula población, donde las tinieblas reinan y los ángeles no existen.