Me gustaría tanto tenerte cerca en este momento...tan solo por poder mirarte a los ojos, esos caminos que conducen a tu alma, poder coger tu mano y sentir como tímidamente se estremece tu piel bajo tu ropa, me encantaría poder acercarme lentamente hacia tus labios mientras una fugaz mezcla entre sonrisa y desconcierto corona tu boca, mientras me acerco lentamente sin dejar de mirarte los ojos, que me recuerdan el porqué no puedo llegar al final de una discusión contigo, siento que tu pulso empieza a elevarse y tus manos delatan tu incerteza, aun con tanto camino recorrido todavía desfalleces ante una temeridad que produce en tu mente la firmeza de tus sentimientos, estoy a apenas unos centímetros de tus fogosos labios y tu apenas muestras nerviosismo en ellos, aunque tu respiración deja paso a un inimitable jadeo, tus ojos tan oscuros y seguros ahora pierden su sosiego y se anegan sutilmente sintiendo emanar el deseo por cada uno de tus poros, apenas puedo rozar tus labios ya , y el tiempo me detiene sin explicación, ejecutándose una demora sobre mis intenciones, dudo que ni el tiempo mismo, del que nadie escapa o se adueña pueda retener mis latidos más tiempo y avanzo aunque minuciosamente a paso seguro hacia tu dulce boca.
Alcanzo ya y siento tus labios frotando contra los míos, mis intenciones puras, mis razones claras, apenas puedo discernir la necesidad de la voluntad de mi alma pero siento que en tu corazón se encuentran las dos, es algo tan grande esto que siento que ni mi mente ni mi cerebro reciben respuestas a su relación, divago entre pulsiones e intenciones y naufrago en mares de dudas que poco a poco se ahogan ante evidencias claras que destellan dos labios unidos.
Es tan grande esto de poder besarte, que ni puedo recodar algún otro momento de tal magnitud ni puedo imaginarme el futuro que me aguarda sin tenerte a mi lado siendo nuestros cuerpos el génesis de nuestro amor y nuestras almas aledaños de nuestra razón
Solo decirte que aunque en ocasiones nuestra impulsividad es ingrata, nuestra reconciliación es dulce y grata, aunque hay situaciones que proceden de discusiones sin sentido, esos momentos en que ni me dices ni te digo llenan mi alma de anhelo y no puedo evitar terminar con titubeos mis explicaciones por falta de coherencia sobre los hechos, es tan indignante que en ocasiones podamos pensar que no te quiero que mi corazón se venga estallando de su cámara y propagando desolación por sus orificios tan providenciales, siento tanto esas veces en las que no estás bien por algo ajeno a nosotros, y mi mente tan frágil e ignorante no es capaz de discurrir alguna frase que esboce una sonrisa en tu tez, que me arrepiento de haberte puesto tan difícil en ocasiones apoyarme y animarme, siendo tu mi ficticio blanco de ira que me gustaría sanar algunas noches con lágrimas que no mojan, con miradas que dicen todo y palabras que no fingen nada, soy tan feliz a tu lado que mi felicidad se vinculó a ti en algún momento y ahora es inevitable veros alejados, mi vida, mi niña, reina, princesa, pequeña, dulce flor, mi crecida inocencia, mi delicada vesania y mal puro y profundo amor...
S.M.V. 1988