La lluvia siempre ha sido mi cómplice, tan fria , delicada , abundante , mientras más fuerte cae , se siente más compañera.A los 4 años aprendí a amarla , esperaba que las gotas se hicieran más intensas y comenzaba a llorar ;así nadie se enteraba de mi sufrimiento, pues mis lágrimas se confundían con las gotas de lluvia, siempre procuraba salir cada vez que podía para mojarme por completo , mi ropa quedaba completamente empapada,y se pegaba a mi cuerpecito , cuando llegaba a casa , entraba sigilosamente para que mi madre no me viera , hoy mientras caminaba comenzó a llover y la gente corría , excepto yo que me alegré de ver la lluvia pero esta vez no hubo una sóla lágrima , estas no aparecen desde hace mucho tiempo, creo que para mi desgracia me estoy haciendo mayor , pero las gotas las siento todavía secretas , parte de mi naturaleza .
Me gustaría danzar al compás de la lluvia a orillas del mar, pero que este no me consuma y que tampoco lo hagan los recuerdos , porque cuando los veo venir , mi boca se hace dulce pero amarga de la tristeza.
Me gustaría danzar al compás de la lluvia a orillas del mar, pero que este no me consuma y que tampoco lo hagan los recuerdos , porque cuando los veo venir , mi boca se hace dulce pero amarga de la tristeza.