José Mª Lafuente Barros
Poeta recién llegado
Tengo un lápiz blanco
que lo afilo constantemente
gira, gira a la derecha
en busca de la deseada punta
El lápiz debe ser duro
por mucho que lo afilo
nunca se da por acabado
¿Cuál será su destino, y dónde su final?
Si tiene la desgracia de caer
en manos de mi hijo pequeño, en fin,
éste, destructor de objetos
tiene el don de la rotura
y la investigación...
Mi lápiz está asustado
¡Ya me lo dijo!
Últimamente escribe mal
no come, y para colmo
padece insomnio
lo veo más blanco de lo normal
está desganado
ya no parece el mismo
lo lleve al psicoanalista
para curarle la depresión
tras mucha terapia
hemos llegado a la conclusión
no sólo mi hijo es el problema
está cansado de sufrir
las penalidades del afilador
no contento con todo ésto
se la ha descubierto un problema de personalidad
¡Está harto de ser blanco!
¿Porqué no azul, verde o naranja, se pregunta él?
Por tamaño conflicto
temiéndome por su salud
se diera fatal desenlace...
le propuse para un retiro espiritual
le dijeron que su problema
no era que fuera blanco
sino una falta de autoaceptación...
también le comentaron que
para nada había traba sexual
él debía asumir su rol
pues había venido ha este mundo
con una misión concreta.
Le escuché, acepté algunas de
sus sugerencias, accedí darle
un cómodo horario, una reducción laboral
vacaciones pagadas en Marruecos
lejos del estrés y la rutina
renovar la cafetera
y sustituir el escritorio...
Claro que entonces, tendría que compartir
el desempeño de su función con otro:
¡Un elegante lápiz azul...!
¡¡En mala hora hice tal cosa!!
me montó una escena, se echó
a llorar, se me puso chulo,
y algo violento...
Le animé prometiéndole pergaminos
en vez de hojas de papel
y en vez de utilizar su sombrero-goma
me comprometí a utilizar una goma
autóctona de borrar...
Nada de esto sirvió, sólo decía
palabras como:
¿De dónde venimos...a dónde vamos?
¿Quienes somos, que es el universo?
¿Existe el Gran Lápiz...?
sinfín de conflictos existenciales.
¡De repente! Se me encendió una idea
¿Porqué no pintarle de azul?
Me dijo, que no es lo mismo...
que no es igual ser pintado
que nacer azul...
yo le dije: ¿Nacer azul?
¿Nadie te ha dicho antes que vienes
de fábrica, concretamente de Alemania?
más blanco que nunca, parpadeó
con voz temblorosa, dijo: no...
...pero ahora comprendo lo que soy...
alemán, blanco con cabellos rubios...
¿Rubio? Pero no soy rubio...
¡es más no tengo pelo...!
El conflicto existencial se repetía,
yo ya harto de tanto espanto,
¡fuera de mi! en un arrebato
lo arrojé por la ventana
acabando con la patraña...
Desde entonces soy feliz...
escribo con el computador
visito mundopoesía...
y me tomo muchos cafès...
que lo afilo constantemente
gira, gira a la derecha
en busca de la deseada punta
El lápiz debe ser duro
por mucho que lo afilo
nunca se da por acabado
¿Cuál será su destino, y dónde su final?
Si tiene la desgracia de caer
en manos de mi hijo pequeño, en fin,
éste, destructor de objetos
tiene el don de la rotura
y la investigación...
Mi lápiz está asustado
¡Ya me lo dijo!
Últimamente escribe mal
no come, y para colmo
padece insomnio
lo veo más blanco de lo normal
está desganado
ya no parece el mismo
lo lleve al psicoanalista
para curarle la depresión
tras mucha terapia
hemos llegado a la conclusión
no sólo mi hijo es el problema
está cansado de sufrir
las penalidades del afilador
no contento con todo ésto
se la ha descubierto un problema de personalidad
¡Está harto de ser blanco!
¿Porqué no azul, verde o naranja, se pregunta él?
Por tamaño conflicto
temiéndome por su salud
se diera fatal desenlace...
le propuse para un retiro espiritual
le dijeron que su problema
no era que fuera blanco
sino una falta de autoaceptación...
también le comentaron que
para nada había traba sexual
él debía asumir su rol
pues había venido ha este mundo
con una misión concreta.
Le escuché, acepté algunas de
sus sugerencias, accedí darle
un cómodo horario, una reducción laboral
vacaciones pagadas en Marruecos
lejos del estrés y la rutina
renovar la cafetera
y sustituir el escritorio...
Claro que entonces, tendría que compartir
el desempeño de su función con otro:
¡Un elegante lápiz azul...!
¡¡En mala hora hice tal cosa!!
me montó una escena, se echó
a llorar, se me puso chulo,
y algo violento...
Le animé prometiéndole pergaminos
en vez de hojas de papel
y en vez de utilizar su sombrero-goma
me comprometí a utilizar una goma
autóctona de borrar...
Nada de esto sirvió, sólo decía
palabras como:
¿De dónde venimos...a dónde vamos?
¿Quienes somos, que es el universo?
¿Existe el Gran Lápiz...?
sinfín de conflictos existenciales.
¡De repente! Se me encendió una idea
¿Porqué no pintarle de azul?
Me dijo, que no es lo mismo...
que no es igual ser pintado
que nacer azul...
yo le dije: ¿Nacer azul?
¿Nadie te ha dicho antes que vienes
de fábrica, concretamente de Alemania?
más blanco que nunca, parpadeó
con voz temblorosa, dijo: no...
...pero ahora comprendo lo que soy...
alemán, blanco con cabellos rubios...
¿Rubio? Pero no soy rubio...
¡es más no tengo pelo...!
El conflicto existencial se repetía,
yo ya harto de tanto espanto,
¡fuera de mi! en un arrebato
lo arrojé por la ventana
acabando con la patraña...
Desde entonces soy feliz...
escribo con el computador
visito mundopoesía...
y me tomo muchos cafès...