A veces creemos que la sombra es lo que nos falta,
pero solo existe cuando la luz nos toca.
En ella se dibuja la frontera entre lo visible y lo invisible,
entre lo que somos y lo que nos sostiene.
Esta poesía nació al comprender que la sombra no es un resto,
sino la prueba física y espiritual
de que la luz ha decidido quedarse en nosotros
Mi compañera insustituible, mi sombra
No nació detrás de mí,
sino conmigo.
Es la huella de la luz
cuando se detiene a respirar en mi cuerpo.
No me sigue: me contiene.
No es ausencia,
sino la forma visible de la claridad
cuando decide habitar la materia.
Allí donde la luz se posa
y queda retenida,
surge mi contorno,
la frontera viva entre lo invisible y lo real.
Soy la carne donde el resplandor descansa,
el espacio donde el alma toma densidad.
Ella —mi sombra— no me contradice,
me completa.
Cuando la contemplo,
comprendo que no hay oscuridad sin origen luminoso,
ni cuerpo sin el trazo de su misterio.
Porque la sombra no es el fin de la luz,
sino su reposo,
la certeza de que existo,
la energía que me recuerda
que sigo siendo materia encendida.
Mi sombra me pide
que sostenga mi vida.
08/11/2025
Dikia©
pero solo existe cuando la luz nos toca.
En ella se dibuja la frontera entre lo visible y lo invisible,
entre lo que somos y lo que nos sostiene.
Esta poesía nació al comprender que la sombra no es un resto,
sino la prueba física y espiritual
de que la luz ha decidido quedarse en nosotros
Mi compañera insustituible, mi sombra
No nació detrás de mí,
sino conmigo.
Es la huella de la luz
cuando se detiene a respirar en mi cuerpo.
No me sigue: me contiene.
No es ausencia,
sino la forma visible de la claridad
cuando decide habitar la materia.
Allí donde la luz se posa
y queda retenida,
surge mi contorno,
la frontera viva entre lo invisible y lo real.
Soy la carne donde el resplandor descansa,
el espacio donde el alma toma densidad.
Ella —mi sombra— no me contradice,
me completa.
Cuando la contemplo,
comprendo que no hay oscuridad sin origen luminoso,
ni cuerpo sin el trazo de su misterio.
Porque la sombra no es el fin de la luz,
sino su reposo,
la certeza de que existo,
la energía que me recuerda
que sigo siendo materia encendida.
Mi sombra me pide
que sostenga mi vida.
08/11/2025
Dikia©