Siendo un niño muy pequeño, le hacíamos un carta a San Nicolás ( Niño Jesús)donde le pedíamos los juguetes que queríamos como regalo de navidad. Vino diciembre cargada de alegrías para los niños, esa fecha tan especial donde los padres dicen, si te portas mal San Nicolás (el niño Jesús) no te va a traer juguetes , y así estábamos pendientes durante todo el año lo que le íbamos pedir a San Nicolás (niño Jesús) y si te portabas mal se podría poner bravo y nos traería los juguetes, acostumbrados en esa fecha especial el veinte y cuatro de diciembre ya en la madrugada para el veinte y cinco.
Ese día nos mandaban a acostar muy temprano, pues si se estaba despierto no llegaba San Nicolás (el niño Jesús) y nos íbamos a nuestras habitaciones sin queja; ya muy tarde nos despertaban papa y mama diciendo llego San Nicolás!!! en pijama corríamos a ver los regalos que nos trajo san Nicolás (niño Jesús).
Ese año me trajo un trencito, que trabajaba con pilas y un caballito de madera, cuantos caminos recorrimos mi caballito y yo, a prisa arre arre arre caballito íbamos por la acera corriendo jugando con una pistola de juguete, creyendo ser un vaquero que luchaba por la justicia.
Dormía con mi caballito cerca de la cama, apenas me despertaba me iba a desayunar con mi caballito arre arre arre corre, así también iba al baño, A comprar algo al abasto cercano (bodega)( expendio de alimentos) y corre y corre con mi caballo.
Era un héroe de película, esos que luchaban contra indios, cuatreros, ladrones, era un valiente vaquero con mi caballito y mi revolver, soñaba ser grande y ser policía para asi poder combatir a los malos y en mis manos mi caballito de madera.
Arre arre arre caballito, no descanses que tenemos que luchar contra el mal y la injusticia. Así pasaron los días de mi infancia con mi caballito de madera que hoy recuerdo con nostalgia el mejor regalo que me trajo San Nicolás, y que hoy ya hecho un hombre mayor cuanto diera por volver a mi infancia y montar en mi caballito de madera. Adiós compañero de infancia, no se a donde fuiste a parar, quizás a casa de un primo un familiar cercano, pero a mi lado no estas.
Ese día nos mandaban a acostar muy temprano, pues si se estaba despierto no llegaba San Nicolás (el niño Jesús) y nos íbamos a nuestras habitaciones sin queja; ya muy tarde nos despertaban papa y mama diciendo llego San Nicolás!!! en pijama corríamos a ver los regalos que nos trajo san Nicolás (niño Jesús).
Ese año me trajo un trencito, que trabajaba con pilas y un caballito de madera, cuantos caminos recorrimos mi caballito y yo, a prisa arre arre arre caballito íbamos por la acera corriendo jugando con una pistola de juguete, creyendo ser un vaquero que luchaba por la justicia.
Dormía con mi caballito cerca de la cama, apenas me despertaba me iba a desayunar con mi caballito arre arre arre corre, así también iba al baño, A comprar algo al abasto cercano (bodega)( expendio de alimentos) y corre y corre con mi caballo.
Era un héroe de película, esos que luchaban contra indios, cuatreros, ladrones, era un valiente vaquero con mi caballito y mi revolver, soñaba ser grande y ser policía para asi poder combatir a los malos y en mis manos mi caballito de madera.
Arre arre arre caballito, no descanses que tenemos que luchar contra el mal y la injusticia. Así pasaron los días de mi infancia con mi caballito de madera que hoy recuerdo con nostalgia el mejor regalo que me trajo San Nicolás, y que hoy ya hecho un hombre mayor cuanto diera por volver a mi infancia y montar en mi caballito de madera. Adiós compañero de infancia, no se a donde fuiste a parar, quizás a casa de un primo un familiar cercano, pero a mi lado no estas.