Mi alma se desangra solitaria
Mi alma se desangra al ver cómo te vas
Se desgarra llevándose lentamente lo poco de vida que me dejaste
Llevándose la última sonrisa, y dejando el infinito dolor
Es hora de esconderse en la oscuridad
Ahora que ya no estas
Guarecerse en las sombras
Mi alma se desgarra al ver mi lecho solitario
Se desangra hasta dejarme vacía
Hasta no oír mi corazón.
Hasta no oír mis suplicas
La muerte amiga se apiada de mí
Y me da una mano, para después soltarla
Y reírse de mí, viéndome agonizar.
Mi alma se desangra sin encontrar ayuda
Sin encontrar cura a tanto dolor
La vida se me va con cada lágrima
Los días de eterna soledad comienzan para mí
Cada vez lo siento más cerca.
Mi alma se desangra y no encuentro piedad
Vivir ya no tiene sentido
Mi única compañera es la luna
El silencio y las sombras me envuelven
Sólo me queda la desesperación
La desesperación de que nadie me ayuda a vivir de nuevo
De sentir que nadie me ve.
Mis gritos son sordos a los oídos mortales.
La tumba me atrapa
El cementerio es mi hogar
Mi compañía la oscuridad
Y mi alma está destinada a donde nadie quiere ir
Se desangra solitaria.
Vacía, por la eternidad.
Mi alma se desangra al ver cómo te vas
Se desgarra llevándose lentamente lo poco de vida que me dejaste
Llevándose la última sonrisa, y dejando el infinito dolor
Es hora de esconderse en la oscuridad
Ahora que ya no estas
Guarecerse en las sombras
Mi alma se desgarra al ver mi lecho solitario
Se desangra hasta dejarme vacía
Hasta no oír mi corazón.
Hasta no oír mis suplicas
La muerte amiga se apiada de mí
Y me da una mano, para después soltarla
Y reírse de mí, viéndome agonizar.
Mi alma se desangra sin encontrar ayuda
Sin encontrar cura a tanto dolor
La vida se me va con cada lágrima
Los días de eterna soledad comienzan para mí
Cada vez lo siento más cerca.
Mi alma se desangra y no encuentro piedad
Vivir ya no tiene sentido
Mi única compañera es la luna
El silencio y las sombras me envuelven
Sólo me queda la desesperación
La desesperación de que nadie me ayuda a vivir de nuevo
De sentir que nadie me ve.
Mis gritos son sordos a los oídos mortales.
La tumba me atrapa
El cementerio es mi hogar
Mi compañía la oscuridad
Y mi alma está destinada a donde nadie quiere ir
Se desangra solitaria.
Vacía, por la eternidad.