Odisea
Poeta recién llegado
Me he despertado en la vigilia,
mi cuerpo se acostumbró
al prado de mimbre donde se acurrucan
los dos primeros números
de prisiones y pasiones.
Ah, insondable, pienso
en grandes agujeros
como heridas de un reino
olvidado y perdido.
Vagar en el tren risueño
donde primates y princesas
buscan su salvación
a fin de obtener
una pancarta hecha ave.
Irá y volverá por ti,
solo en los justos el mundo palpitará
en este cuento que tanto tardará
en repensar la quimera
que dio gusto al tango
y al amor un híbrido...
mi cuerpo se acostumbró
al prado de mimbre donde se acurrucan
los dos primeros números
de prisiones y pasiones.
Ah, insondable, pienso
en grandes agujeros
como heridas de un reino
olvidado y perdido.
Vagar en el tren risueño
donde primates y princesas
buscan su salvación
a fin de obtener
una pancarta hecha ave.
Irá y volverá por ti,
solo en los justos el mundo palpitará
en este cuento que tanto tardará
en repensar la quimera
que dio gusto al tango
y al amor un híbrido...