IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
La lasitud del que nos somete,
tiembla el tiempo en mi cornisa,
sabia virtud que esconden
mis camelos donde el sol no pisa,
vislumbrando hasta la sombra de caronte,
cruenta lentitud con una soledad que brilla,
y la vida se apaga cuando al fin se comprende,
semillas de un árbol eterno que murió de rodillas,
nutrirán las raíces de un sueño que será realidad,
y las noches serán días,
y los días serán años,
y los años armonía
por una añeja y eterna melodía.
tiembla el tiempo en mi cornisa,
sabia virtud que esconden
mis camelos donde el sol no pisa,
vislumbrando hasta la sombra de caronte,
cruenta lentitud con una soledad que brilla,
y la vida se apaga cuando al fin se comprende,
semillas de un árbol eterno que murió de rodillas,
nutrirán las raíces de un sueño que será realidad,
y las noches serán días,
y los días serán años,
y los años armonía
por una añeja y eterna melodía.
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