José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi dolor se convierte en lágrimas,
en la noche donde sangran mis luces,
un aluvión de silencios fermenta
mientras lentamente tu tallo se deshace
como los fantasmas en la noche.
Deshechos de mí, caen por la gravedad,
mojados por la frágil levedad
de todas mis heridas.
Inmutables los astros
ignoran la soledad de mi alma.
Una inseguridad de corazón desnudo
se marcha con la brisa del último beso.
Todo se apaga en mí y solo hay oscuridad.
Un granizado de luz ilumina mi verdad:
ya no perteneces
a la hipotenusa de mi triángulo.
La oscuridad de mi mundo entra en pánico
mueren dentro de mí, aún dormidas,
mis pasiones.
Siento el paso violento de aquella tempestad
y el dolor acariciando mis pupilas...
En un paisaje de silencios,
mis emociones laceran
mientras lentamente tú te marchas.