• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Melancólicos 10 : Te pienso en mis noches

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa


Te pienso en mis noches de insomnio
vienes como la niebla abrazándome
suavemente, acompañando mi soledad
apareces súbitamente.

Tras la eclosión de la oscuridad
busco tu mirada, alargo mi mano
y no encuentro nada, misterio silencioso
de sueño desencajado.

Te rozo y no te siento,
soy una roca insensible,
cuando quiero amarte y estás ausente,
mis oídos no te oyen, mis lágrimas
se marchan con tu ausencia.

Eres un bálsamo de humo,
una ciudad desierta, transitando
por veredas celestiales,
fuera de mi alcance,
estupor en mi cuerpo.

No quiero zozobrar en este mar
de pájaros de arena, en este invierno largo
como una cordillera, astillas de árbol,
madera muerta.

Sé tú, mi amor, la que volando vengas,
seré tu carro volador, tú tren sin raíles;
y cuando un náufrago veas entre la niebla
habrás hallado al que más te desea.
 


Te pienso en mis noches de insomnio
vienes como la niebla abrazándome
suavemente, acompañando mi soledad
apareces súbitamente.

Tras la eclosión de la oscuridad
busco tu mirada, alargo mi mano
y no encuentro nada, misterio silencioso
de sueño desencajado.

Te rozo y no te siento,
soy una roca insensible,
cuando quiero amarte y estás ausente,
mis oídos no te oyen, mis lágrimas
se marchan con tu ausencia.

Eres un bálsamo de humo,
una ciudad desierta, transitando
por veredas celestiales,
fuera de mi alcance,
estupor en mi cuerpo.

No quiero zozobrar en este mar
de pájaros de arena, en este invierno largo
como una cordillera, astillas de árbol,
madera muerta.

Sé tú, mi amor, la que volando vengas,
seré tu carro volador, tú tren sin raíles;
y cuando un náufrago veas entre la niebla
habrás hallado al que más te desea.
Así pasa, de amor y de pensar estamos todos.

Un abrazo fuerte.
 

Gracias Luzibel por darle me gusta a mí poema. Un abrazo con la pluma del alma
Te pienso en mis noches de insomnio
vienes como la niebla abrazándome
suavemente, acompañando mi soledad
apareces súbitamente.

Tras la eclosión de la oscuridad
busco tu mirada, alargo mi mano
y no encuentro nada, misterio silencioso
de sueño desencajado.

Te rozo y no te siento,
soy una roca insensible,
cuando quiero amarte y estás ausente,
mis oídos no te oyen, mis lágrimas
se marchan con tu ausencia.

Eres un bálsamo de humo,
una ciudad desierta, transitando
por veredas celestiales,
fuera de mi alcance,
estupor en mi cuerpo.

No quiero zozobrar en este mar
de pájaros de arena, en este invierno largo
como una cordillera, astillas de árbol,
madera muerta.

Sé tú, mi amor, la que volando vengas,
seré tu carro volador, tú tren sin raíles;
y cuando un náufrago veas entre la niebla
habrás hallado al que más te desea.
 


Te pienso en mis noches de insomnio
vienes como la niebla abrazándome
suavemente, acompañando mi soledad
apareces súbitamente.

Tras la eclosión de la oscuridad
busco tu mirada, alargo mi mano
y no encuentro nada, misterio silencioso
de sueño desencajado.

Te rozo y no te siento,
soy una roca insensible,
cuando quiero amarte y estás ausente,
mis oídos no te oyen, mis lágrimas
se marchan con tu ausencia.

Eres un bálsamo de humo,
una ciudad desierta, transitando
por veredas celestiales,
fuera de mi alcance,
estupor en mi cuerpo.

No quiero zozobrar en este mar
de pájaros de arena, en este invierno largo
como una cordillera, astillas de árbol,
madera muerta.

Sé tú, mi amor, la que volando vengas,
seré tu carro volador, tú tren sin raíles;
y cuando un náufrago veas entre la niebla
habrás hallado al que más te desea.


La noche vende - humos siempre cómplice de la melancolía y añoranzas de lo que ya no fue ni podrá ser.

Me gusta tu poema.
 


Te pienso en mis noches de insomnio
vienes como la niebla abrazándome
suavemente, acompañando mi soledad
apareces súbitamente.

Tras la eclosión de la oscuridad
busco tu mirada, alargo mi mano
y no encuentro nada, misterio silencioso
de sueño desencajado.

Te rozo y no te siento,
soy una roca insensible,
cuando quiero amarte y estás ausente,
mis oídos no te oyen, mis lágrimas
se marchan con tu ausencia.

Eres un bálsamo de humo,
una ciudad desierta, transitando
por veredas celestiales,
fuera de mi alcance,
estupor en mi cuerpo.

No quiero zozobrar en este mar
de pájaros de arena, en este invierno largo
como una cordillera, astillas de árbol,
madera muerta.

Sé tú, mi amor, la que volando vengas,
seré tu carro volador, tú tren sin raíles;
y cuando un náufrago veas entre la niebla
habrás hallado al que más te desea.
Un bello poema! Triste, nostálgico, transmite emoción y profundo sentimiento...
Muchas gracias por compartirlo, José!
 


Te pienso en mis noches de insomnio
vienes como la niebla abrazándome
suavemente, acompañando mi soledad
apareces súbitamente.

Tras la eclosión de la oscuridad
busco tu mirada, alargo mi mano
y no encuentro nada, misterio silencioso
de sueño desencajado.

Te rozo y no te siento,
soy una roca insensible,
cuando quiero amarte y estás ausente,
mis oídos no te oyen, mis lágrimas
se marchan con tu ausencia.

Eres un bálsamo de humo,
una ciudad desierta, transitando
por veredas celestiales,
fuera de mi alcance,
estupor en mi cuerpo.

No quiero zozobrar en este mar
de pájaros de arena, en este invierno largo
como una cordillera, astillas de árbol,
madera muerta.

Sé tú, mi amor, la que volando vengas,
seré tu carro volador, tú tren sin raíles;
y cuando un náufrago veas entre la niebla
habrás hallado al que más te desea.
Muchas gracias cantosirena por pasarte por mis humildes letras. Un abrazo con la pluma del alma
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba