Céu de Buarque
Poeta adicto al portal
Human jellyfish
Tan bellas criaturas;
tan llenos de gracia sus cuerpos con luz propia…
En apariencia seres de tiempos divinos;
de enceguecer, sus miembros de luz y agua.
¿Pero,
qué más quieres que las nubes debajo de tus pies desnudos?
Aun siendo letales las pócimas que guardan,
te acercas y hueles en detalle.
Te acostumbras a sentirlos en el lenguaje de sus sentidos;
fuerzas eléctricas -en vaivén- estudian tu ser,
y ya saben de los caminos para atraerte,
y te dejas someter
y gozas y te quemas
y te quedas sin aliento,
sin ganas de otras cosas.
Las aguas -vivas de sí- te exhiben sus lenguas avaras;
vacías
no pueden disimular las texturas creadas de hilos que asfixian.
Entonces te abrazan,
te encienden de luces
que a su antojo apagan.
Cuelgo en acrobacia improvisada
de falanges y miembros,
suspendo de ningún lugar.
Invisibles son los extremos.
Inquisidora la pregunta:
¿dónde el amo de los hilos?
Tuyos son los personajes,
de otros los cuentos.
de otros los cuentos.
Tan bellas criaturas;
tan llenos de gracia sus cuerpos con luz propia…
En apariencia seres de tiempos divinos;
de enceguecer, sus miembros de luz y agua.
Pueden secarte, dicen,
si dejas que te lleven la vida...
sólo por ver,
por sentir.
si dejas que te lleven la vida...
sólo por ver,
por sentir.
¿Pero,
qué más quieres que las nubes debajo de tus pies desnudos?
Aun siendo letales las pócimas que guardan,
te acercas y hueles en detalle.
Te acostumbras a sentirlos en el lenguaje de sus sentidos;
fuerzas eléctricas -en vaivén- estudian tu ser,
y ya saben de los caminos para atraerte,
y te dejas someter
y gozas y te quemas
y te quedas sin aliento,
sin ganas de otras cosas.
Las aguas -vivas de sí- te exhiben sus lenguas avaras;
vacías
no pueden disimular las texturas creadas de hilos que asfixian.
Entonces te abrazan,
te encienden de luces
que a su antojo apagan.
No, no creas que eres algo diferente;
eres hueco de huecos,
cueva de cuevas para sus jugos...
eres hueco de huecos,
cueva de cuevas para sus jugos...
Que no,
que no las mires…, te dicen,
son medusas de órbitas siniestras
que mutan y mutan
y vuelven a mutar.
¡Ay de esos hilos imantados!que no las mires…, te dicen,
son medusas de órbitas siniestras
que mutan y mutan
y vuelven a mutar.
Cuelgo en acrobacia improvisada
de falanges y miembros,
suspendo de ningún lugar.
Invisibles son los extremos.
Inquisidora la pregunta:
¿dónde el amo de los hilos?
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