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Medusas humanas

Céu de Buarque

Poeta adicto al portal
Human jellyfish
Tuyos son los personajes,
de otros los cuentos.




Tan bellas criaturas;
tan llenos de gracia sus cuerpos con luz propia…

En apariencia seres de tiempos divinos;
de enceguecer, sus miembros de luz y agua.
Pueden secarte, dicen,
si dejas que te lleven la vida...
sólo por ver,
por sentir.

¿Pero,
qué más quieres que las nubes debajo de tus pies desnudos?

Aun siendo letales las pócimas que guardan,
te acercas y hueles en detalle.

Te acostumbras a sentirlos en el lenguaje de sus sentidos;
fuerzas eléctricas -en vaivén- estudian tu ser,
y ya saben de los caminos para atraerte,
y te dejas someter
y gozas y te quemas
y te quedas sin aliento,
sin ganas de otras cosas.


Las aguas -vivas de sí- te exhiben sus lenguas avaras;
vacías
no pueden disimular las texturas creadas de hilos que asfixian.

Entonces te abrazan,
te encienden de luces
que a su antojo apagan.
No, no creas que eres algo diferente;
eres hueco de huecos,
cueva de cuevas para sus jugos...

Que no,
que no las mires…, te dicen,
son medusas de órbitas siniestras
que mutan y mutan
y vuelven a mutar.


¡Ay de esos hilos imantados!
Cuelgo en acrobacia improvisada
de falanges y miembros,
suspendo de ningún lugar.
Invisibles son los extremos.
Inquisidora la pregunta:
¿dónde el amo de los hilos?
 
Última edición:
Céu de Buarque;3601108 dijo:
Human jellyfish
Tuyos son los personajes,
de otros los cuentos.




Tan bellas criaturas,
tan llenos de gracia sus cuerpos
con luz propia…

En apariencia,
seres de tiempos divinos;
de enceguecer, sus miembros de agua y luz.
Pueden secarte, dicen,
si dejas que te lleven la vida...
tan sólo por ver y sentir.


¿Pero, qué más quieres que sentir las nubes
debajo de tus pies desnudos?

Aun siendo letales las pócimas que guardan,
te acercas y hueles en detalle.

Te acostumbras a sentirlos en el lenguaje de sus sentidos,
fuerzas eléctricas -en vaivén- estudian tu ser,
y ya saben de los caminos para atraerte,
y te dejas someter
y gozas y te quemas
y te quedas sin aliento,
sin ganas de otras cosas.


Las aguas -vivas de sí- te exhiben sus lenguas avaras;
mas no esconden, pues
no pueden en su hambruna disfrazar
las texturas creadas de hilos que asfixian.

Entonces,
te abrazan y encienden de luces
que a su antojo apagan.
No, no creas que eres algo diferente;
eres hueco de huecos,
cueva de cuevas para sus jugos...

Que no,
que no las mires…, te dicen,
son medusas de orbitas siniestras
que mutan y mutan
y vuelven a mutar.


¡Ay de esos hilos imantados!
Cuelgo en acrobacia improvisada de falanges y miembros
apenas sujetos a una línea que suspende de ningún lugar.
Invisibles son los extremos e inquisidora la pregunta que me hacen:
¿dónde el amo de los hilos?

Con dolor, me reservo la posible respuesta:
se marchó,
en la última tormenta,
haciendo de cuenta…,
sin mirar.

Enorme, PRECIOSO!!!!!!
Me gustaria que los tiempos entre tú yo se midieran de diferente forma.
Yo te quiero.
Besos.
 
hola mi bella
paso fugaz por tus letras... pero lejos de mirarlas sin miralas (cual Perseo) me ahogo en el hechizo de piedra que producen tus rítmos... se queda uno como estacado al leerte...
beso grande..
 
de tiempos
y de tiempo en tiempo,
siempre tengo presente
como si viajaras -también- por dimensiones en las cuales nos permite la vida
compartir charlas en un lugar dentro de esos lugares asombrosos por donde solés viajar.

muchos abrazos
que lleguen
a tu África de ensueños.
C.
 
Simplemente exquisito, no encuentro las palabras adecuadas para describir su texto. Ha sido una experiencia muy grata leerla. Un saludo y hasta pronto.
 
muchas gracias por su lectura y el comentario. M. h o H. Jf (2) sería más simple identificarnos, si fuéramos más traslucidos... pero cómo podría ser? no puede. El mundo está acostumbrado a girar con esos modos, con esas maneras; cuando tantas cosas dependen de las máscaras que llevan los "civilizados"; esos que sostienen, de sus gigantes dedos, los pies de la gran tortuga. y así, vamos esquivando tentáculos, rebotando sobre las tiernas y voluptuosas formas redondeadas, donde posamos nuestras curiosas mentes y descansan nuestros cuerpos agitados. cuáles cambios harían al mundo girar en el sentido contrario...
Saludos, C.
 
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