Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te bamboleas en mi frente
besándome las sienes.
Cavilas sobre mi sepulcro dejando humeante
la lámpara del sepulturero.
Abriste mi tumba solo para ver
por última vez mis ojos.
Aún conservo el brillo
entre los telares de la muerte.
Mi cuerpo aún tibio no a sido alcanzado
por el trance frívolo de mi travesía.
En mis uñas quedaron
las marcas de tú parodia maldita.
La misma que me inscribiste al borde de mi cama,
sellando con tu beso el adiós
que fue desde antes de mi partida.
Hoy me miras inerte entre la soberana muerte
que separo mi vida de ti.
Y no te cansas de maldecid mi huida.
Si el hoy no es aceptable para ti,
para mí es mas que glorioso,
pues ya no tengo quien gobierne
mi instancia en este mundo tortuoso.