Desnuda está mi culpa, desde que aquel personaje
disfrazado de león la señalara con su dedo
justiciero ,entre una hilera de otras muchas
almas, dejando a mi culpa, desnuda.
Culpa con la que navego entre intersecciones de caminos
sin veredas a la que asirme, y sin guías ni rectilíneas
en un círculo perverso e imperfecto.
Si arribara mi barca en un mar en calma y sobreviviera de soles,
sin alambradas en mi carne y sin mazmorras ni memoria.
Pero me hundo en un remolino de agua
que se ciñe a mí y me agota.
Me agota tanta culpa y tanto disimulo.
disfrazado de león la señalara con su dedo
justiciero ,entre una hilera de otras muchas
almas, dejando a mi culpa, desnuda.
Culpa con la que navego entre intersecciones de caminos
sin veredas a la que asirme, y sin guías ni rectilíneas
en un círculo perverso e imperfecto.
Si arribara mi barca en un mar en calma y sobreviviera de soles,
sin alambradas en mi carne y sin mazmorras ni memoria.
Pero me hundo en un remolino de agua
que se ciñe a mí y me agota.
Me agota tanta culpa y tanto disimulo.