Poetacandente
Poeta asiduo al portal
[center:fb0e9fbf7e]Mátame si puedes.
Mátame si puedes, de frente o de espaldas,
y cuando migran a tu cara mis enojos,
si mi nuca se arquea al contorno de tus faldas,
y das dirección al pecado con tus ojos:
¡Mátame! en tus ojos se afila el deseo,
y en tu garganta el lamento se enjuga:
¡adelante! ¡siempre fui ese mismo reo!
fui tu desquicio, tu hambre y tu fuga.
¡Mátame! ¡si a la medianoche respiro
y duermo en calmo y quieto arrullo!
¡Mátame y, ya muerto, un frío suspiro
te dirá que nos mató el orgullo!
[/center:fb0e9fbf7e]
Mátame si puedes, de frente o de espaldas,
y cuando migran a tu cara mis enojos,
si mi nuca se arquea al contorno de tus faldas,
y das dirección al pecado con tus ojos:
¡Mátame! en tus ojos se afila el deseo,
y en tu garganta el lamento se enjuga:
¡adelante! ¡siempre fui ese mismo reo!
fui tu desquicio, tu hambre y tu fuga.
¡Mátame! ¡si a la medianoche respiro
y duermo en calmo y quieto arrullo!
¡Mátame y, ya muerto, un frío suspiro
te dirá que nos mató el orgullo!
[/center:fb0e9fbf7e]