Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Hábitat de la atmósfera, te invoco,
fuerzo tu obturación,
tu sumisión,
la intromisión del aire,
culpo a la alienación,
a los productos tóxicos,
acciones humeantes, ascendentes,
sin fin,
sin dispersión, sin alas,
pero con recorrido de ríos,
aguas termales,
megalitos versátiles, rosa de los vientos,
norte y sur, y cénit y nadir,
arabescos con forma de cometa,
polución en las aguas,
aire que yo respiro, al fin y al cabo,
aún en ese rol de sobreprotección,
de dividir moléculas,
atar cabos fantasma,
unir mares y cielo subyacentes
a lo que se podría llamar cambio climático,
también inteligencia artificial,
o mentira rabuda de la cúpula ejecutiva de la nada,
repito, nada es nada, no me ahoga ni me hace flotar o levitar
la desinformación.
Hacen de los planetas un montaje,
y de la sociedad un látigo.
Malditos chupatintas,
cuántos crucificados o quemados,
cuánta meditación encarcelada,
que palpa fríamente los avernos,
hermenéutica,
testigos de Jehovà.
Agujeros ficticios nos dividen, saturan,
nos estresan con fraudes y con cuentos de viejas,
esta televisión no ha ido tan lejos,
la mía, digo,
ah, civilización, quédate en este punto,
la caja de Pandora es una creación de los informativos,
y el acabose, un muermo,
¿una tasa real?
Me guardo los insultos, sois marujas, rumores,
yo funciono tan solo con neuronas,
tampoco existe más que la estimación de los suicidios.
Los políticos son una escapada, la válvula de escape,
nunca fui por la rama de humanidades, sois
el eslabón perdido, o vais a la vanguardia,
pero os vigilo, en pelotas os dejo,
porque antes de poesía tengo huevos.
Cuántas encrucijadas se pueden solventar,
hasta encontrar el punto, hasta expresarse fuera del suspense.
Os invoco. Repito. Yo os invoco,
hologramas y clones, satélites y drones,
luna y marte son dos escaramuzas.
Toda vuestra chapuza, todos vuestros apuntes
provienen de mi escuela.
Siempre os mando deberes, no derechos.
Apartaos de mí, escoria, peseteros,
sistemáticos.
No hay contaminación peor que respirar,
tírenme de la lengua,
a ver adónde llego,
Vamos a cotejar mis nociones, les digo que ninguna les menciona,
así que no quiero trato, ni rastro de toda su morralla.
El mundo de postín es el mejor lugar para llamarme Dios.
Yo no voy a mentir, pero suplanto, esto es solo un aviso.
Ustedes ante mí no serán lo que pretenden ser.
Eso se llama envidia.
fuerzo tu obturación,
tu sumisión,
la intromisión del aire,
culpo a la alienación,
a los productos tóxicos,
acciones humeantes, ascendentes,
sin fin,
sin dispersión, sin alas,
pero con recorrido de ríos,
aguas termales,
megalitos versátiles, rosa de los vientos,
norte y sur, y cénit y nadir,
arabescos con forma de cometa,
polución en las aguas,
aire que yo respiro, al fin y al cabo,
aún en ese rol de sobreprotección,
de dividir moléculas,
atar cabos fantasma,
unir mares y cielo subyacentes
a lo que se podría llamar cambio climático,
también inteligencia artificial,
o mentira rabuda de la cúpula ejecutiva de la nada,
repito, nada es nada, no me ahoga ni me hace flotar o levitar
la desinformación.
Hacen de los planetas un montaje,
y de la sociedad un látigo.
Malditos chupatintas,
cuántos crucificados o quemados,
cuánta meditación encarcelada,
que palpa fríamente los avernos,
hermenéutica,
testigos de Jehovà.
Agujeros ficticios nos dividen, saturan,
nos estresan con fraudes y con cuentos de viejas,
esta televisión no ha ido tan lejos,
la mía, digo,
ah, civilización, quédate en este punto,
la caja de Pandora es una creación de los informativos,
y el acabose, un muermo,
¿una tasa real?
Me guardo los insultos, sois marujas, rumores,
yo funciono tan solo con neuronas,
tampoco existe más que la estimación de los suicidios.
Los políticos son una escapada, la válvula de escape,
nunca fui por la rama de humanidades, sois
el eslabón perdido, o vais a la vanguardia,
pero os vigilo, en pelotas os dejo,
porque antes de poesía tengo huevos.
Cuántas encrucijadas se pueden solventar,
hasta encontrar el punto, hasta expresarse fuera del suspense.
Os invoco. Repito. Yo os invoco,
hologramas y clones, satélites y drones,
luna y marte son dos escaramuzas.
Toda vuestra chapuza, todos vuestros apuntes
provienen de mi escuela.
Siempre os mando deberes, no derechos.
Apartaos de mí, escoria, peseteros,
sistemáticos.
No hay contaminación peor que respirar,
tírenme de la lengua,
a ver adónde llego,
Vamos a cotejar mis nociones, les digo que ninguna les menciona,
así que no quiero trato, ni rastro de toda su morralla.
El mundo de postín es el mejor lugar para llamarme Dios.
Yo no voy a mentir, pero suplanto, esto es solo un aviso.
Ustedes ante mí no serán lo que pretenden ser.
Eso se llama envidia.