Yamel Andres Skinner
Poeta recién llegado
En la ausencia
Luce tu presencia,
En una aja oscuridad
En el fondo suena
Un tono fresco
De sirenas
¡De exóticas sirenas!..
Que siguen el compás magnifico
Y suave, de los pedazos
¡De tu voz...!
Incrustados de filo en el corazón;
En esta tenebrosidad nostálgica, y porque no decir bohémica
Y agitada, que no permite quietud alguna:
Para mis dedos, mis manos,
Que palpan airadas y caídas
Devanados sueños-sueños embalsamados
Despuntados recuerdos, amputadas quimeras, decapitadas
Tardes felices, que infelices, de lejos parecen;
Desde una penumbra plomiza
Jactanciosa
Donde se me hace imposible
Prescindir de la evocación, de la luz tenue
Casi muerta que produce, tu perfume y sospechosa presencia.
Luce tu presencia,
En una aja oscuridad
En el fondo suena
Un tono fresco
De sirenas
¡De exóticas sirenas!..
Que siguen el compás magnifico
Y suave, de los pedazos
¡De tu voz...!
Incrustados de filo en el corazón;
En esta tenebrosidad nostálgica, y porque no decir bohémica
Y agitada, que no permite quietud alguna:
Para mis dedos, mis manos,
Que palpan airadas y caídas
Devanados sueños-sueños embalsamados
Despuntados recuerdos, amputadas quimeras, decapitadas
Tardes felices, que infelices, de lejos parecen;
Desde una penumbra plomiza
Jactanciosa
Donde se me hace imposible
Prescindir de la evocación, de la luz tenue
Casi muerta que produce, tu perfume y sospechosa presencia.