Eladio Trigo
Poeta fiel al portal
[center:bda13dbcf8]MAÑANA, SERÉ YO.
Medidas voces resuenan como el eco,
serenos lamentos de un pasado primaveral,
sus hojas yacen marchitas en el suelo,
arrastradas, vuelan barridas por el viento,
frio siberiano abriga la soledad de su aposento.
Viajero extenuado cansado y enfermo,
caballero de rostro fatigado por el tiempo,
adornando con su opaca presencia,
el banco de los lamentos.
Acompasados pasos acompañan a sus movimientos,
etiqueta frágil, en caja de cristal,
efímero con fecha de caducidad,
maltratado por el rudo esfuerzo.
Asistido por el bastón,
levanta sus dilatados huesos,
ensimismado en su pensamiento,
perecedero murmulla lamentos,
infligido, esperando el sacramento.
Mañana, seré yo. ¡Si llego!
Eladio Trigo.
27.02.06.
[/center:bda13dbcf8]
Medidas voces resuenan como el eco,
serenos lamentos de un pasado primaveral,
sus hojas yacen marchitas en el suelo,
arrastradas, vuelan barridas por el viento,
frio siberiano abriga la soledad de su aposento.
Viajero extenuado cansado y enfermo,
caballero de rostro fatigado por el tiempo,
adornando con su opaca presencia,
el banco de los lamentos.
Acompasados pasos acompañan a sus movimientos,
etiqueta frágil, en caja de cristal,
efímero con fecha de caducidad,
maltratado por el rudo esfuerzo.
Asistido por el bastón,
levanta sus dilatados huesos,
ensimismado en su pensamiento,
perecedero murmulla lamentos,
infligido, esperando el sacramento.
Mañana, seré yo. ¡Si llego!
Eladio Trigo.
27.02.06.
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