Osidiria
Poeta asiduo al portal
Malditos seáis vosotros que matáis en silencio
y enterráis a lo muertos en un lugar olvidado
sin una mala cruz clavada en el suelo.
Malditos seáis los traficantes del dolor ajeno
y que cortáis las alas del ángel para que no encuentre su cielo.
Malditos todos los demonios que se guardan las espaldas con dinero,
que con sus palabras envenenadas compran las conciencias inocentes
y luego las convierten en carne de cañón para los infiernos.
Malditos todos aquellos que aún con sus heridas supurando maldad
son capaces de conquistar nuevos reinos
pasando por encima de las manos limpias
que tan sólo piden un poco de dignidad.
Malditos los que al filo de la madrugada
brindan por el éxito de sus engaños y patrañas
y no les importa que haya bocas a su alrededor presas del hambre.
Malditos, malditos, malditos,
todos aquellos que hacen del mundo un lugar inhóspito para el amor
y que un corazón noble y generoso sea una especie en peligro de extinción.
Malditas todas las voluntades que caben en esta canción
y ojalá que cada renglón sea un epitafio
para el odio, la intolerancia y la sin razón.
y enterráis a lo muertos en un lugar olvidado
sin una mala cruz clavada en el suelo.
Malditos seáis los traficantes del dolor ajeno
y que cortáis las alas del ángel para que no encuentre su cielo.
Malditos todos los demonios que se guardan las espaldas con dinero,
que con sus palabras envenenadas compran las conciencias inocentes
y luego las convierten en carne de cañón para los infiernos.
Malditos todos aquellos que aún con sus heridas supurando maldad
son capaces de conquistar nuevos reinos
pasando por encima de las manos limpias
que tan sólo piden un poco de dignidad.
Malditos los que al filo de la madrugada
brindan por el éxito de sus engaños y patrañas
y no les importa que haya bocas a su alrededor presas del hambre.
Malditos, malditos, malditos,
todos aquellos que hacen del mundo un lugar inhóspito para el amor
y que un corazón noble y generoso sea una especie en peligro de extinción.
Malditas todas las voluntades que caben en esta canción
y ojalá que cada renglón sea un epitafio
para el odio, la intolerancia y la sin razón.
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