F
Francisco
Invitado
Malas noticias
Quedé en aire y vestigio,
todo profunda vaciedad
y a lo lejos un goteo de lágrimas
sonoras contra un mármol.
El oscuro,
el abismal,
el desértico... lo ocuparon todo aquí dentro.
Apenas alcanzaba a llenar mis dedos de tiempo
y al corazón latiendo tan pequeño
le quedó el justo para llegar al mármol,
donde ya goteaba nuestra savia.
La vida escasa lograda
se cuarteó en las paredes
que ya no sostendrían recuerdos que fueron un día.
Como río seco y ojos mirando sin luz,
como cielo sin lluvias y mar sin olas,
quedé en aire y vestigio,
vacío.
reescrito el 20 de octubre de 2oo3
Francisco Rodríguez Flor
Quedé en aire y vestigio,
todo profunda vaciedad
y a lo lejos un goteo de lágrimas
sonoras contra un mármol.
El oscuro,
el abismal,
el desértico... lo ocuparon todo aquí dentro.
Apenas alcanzaba a llenar mis dedos de tiempo
y al corazón latiendo tan pequeño
le quedó el justo para llegar al mármol,
donde ya goteaba nuestra savia.
La vida escasa lograda
se cuarteó en las paredes
que ya no sostendrían recuerdos que fueron un día.
Como río seco y ojos mirando sin luz,
como cielo sin lluvias y mar sin olas,
quedé en aire y vestigio,
vacío.
reescrito el 20 de octubre de 2oo3
Francisco Rodríguez Flor