manumalversación
Poeta fiel al portal
Velocidad de la noche, jauría de lobos,
en tropel van los ángeles devotos del negro,
al viento remiten sus graznidos cazalleros.
El mineral de sus plumajes tizna mis ojos
y entiendo que nadie quiera volverse tan loco
como para quedarse a contemplar el revuelo.
A las ratas les concedo el primer pensamiento,
me descubro seguidor de su sentir absorto
y río a carcajadas en la tierra de todos
porque se pierden un festín... ¡Tan atroz y ajeno!
¡ Jajajjjajjaaja... !
Me descalzo y siento vuestra tierra, ¡tan salvaje!
La calma... Pero yo sigo buscando el jaleo...
Voy disfrazado de risa y con el mal aliento
que estriba en la fuente de la que bebió mi sangre.
Volveréis, no lo dudéis, más temprano que tarde,
a ver mi sombra entre las luces de vuestro acervo,
a huir de mi presencia, sois vulgares conejos...
en tropel van los ángeles devotos del negro,
al viento remiten sus graznidos cazalleros.
El mineral de sus plumajes tizna mis ojos
y entiendo que nadie quiera volverse tan loco
como para quedarse a contemplar el revuelo.
A las ratas les concedo el primer pensamiento,
me descubro seguidor de su sentir absorto
y río a carcajadas en la tierra de todos
porque se pierden un festín... ¡Tan atroz y ajeno!
¡ Jajajjjajjaaja... !
Me descalzo y siento vuestra tierra, ¡tan salvaje!
La calma... Pero yo sigo buscando el jaleo...
Voy disfrazado de risa y con el mal aliento
que estriba en la fuente de la que bebió mi sangre.
Volveréis, no lo dudéis, más temprano que tarde,
a ver mi sombra entre las luces de vuestro acervo,
a huir de mi presencia, sois vulgares conejos...