Cemento y adrenalina
Poeta fiel al portal
Veo como desaparecen los hierros andantes desde mi ventana,
ya las líneas verdes de este suelo urbano se otean en mi horizonte.
La vida esta mutando a piernas vistas
y cueros humanos teñidos de oscuro.
La vida agosta, va mas lenta,
los niños quieren infusionarse
en el azul y dulce cloro.
Esquemas y subrayados acalorados,
para rendir cuentas académicas,
nerviosismo inserto en el ADN, adolescentes de nota final,
del cambio de vida, quizás de lugar,
mutación a vida adulta.
Las campañas de ese padre estatal que nos recuerda que debemos pagar.
Los vestidos decoran estas veredas urbanas,
las noches solo son terrazas
de hierro, zinc y dióxido de carbono.
El duende vuelve a Madrid,
el flamenco canta en la capital.
Casetas llenas de flamencos que cantan fandangos en letras negras,
sobre páginas blancas,
al lado de un estanque
de antigua casa de fieras
y presentes extranjeras,
mercado de la cultura veraniega,
del descanso añorado y necesitado,
esperando que el aquelarre de mis musas vuelva .
Desconexión social, despedidas, llegadas, idas,playas, fotos, localizaciones, fiesta,
explosión del faceboock,
ya vivo en intenso verano.