Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
La tarde,
ya la tarde avanzada;
mi tarde hecha
casi crepúsculo.
Alejada de la mañana.
Esa mañana
que apenas es un recuerdo,
bruma de la memoria,
perdida definitivamente,
en horas
que nunca volverán.
Caída del sol;
sombras alargadas que quieren,
que llegan
al corazón.
Luz de noche,
luna luciente iluminando,
brillo de plata
en el camino,
en las ramas,
en las bocas,
en los besos,
tu mirada.
Estrellas que la noche baña
en claroscuros de luna:
embrujo que,
pronunciar tu nombre
realizara.
Tú,
para caminar la noche,
porque ha muerto en mí
la mañana.
ya la tarde avanzada;
mi tarde hecha
casi crepúsculo.
Alejada de la mañana.
Esa mañana
que apenas es un recuerdo,
bruma de la memoria,
perdida definitivamente,
en horas
que nunca volverán.
Caída del sol;
sombras alargadas que quieren,
que llegan
al corazón.
Luz de noche,
luna luciente iluminando,
brillo de plata
en el camino,
en las ramas,
en las bocas,
en los besos,
tu mirada.
Estrellas que la noche baña
en claroscuros de luna:
embrujo que,
pronunciar tu nombre
realizara.
Tú,
para caminar la noche,
porque ha muerto en mí
la mañana.