Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Luna Muerta
Aturdido
y maldecido por los Dioses,
me perdí sin rumbo
en la desgraciada noche,
alumbrando a ciegas
mi eterna oscuridad
en la luna muerta, de mi penar;
me perdí sin rumbo
en la desgraciada noche,
alumbrando a ciegas
mi eterna oscuridad
en la luna muerta, de mi penar;
Me atravesó la piel
oír la voz furtiva de los recuerdos,
viven estructurados por el arte épico,
son dorados y crueles,
se agitan como el huracán
desnudando mi fe,
sin sentir la vida, un ápice de pena.
Autor: Ángel San Isidro
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