Adolfo Sepúlveda
Poeta recién llegado
¿Por qué no me puedo encontrar
ni en lo más recóndito de mi pecho?
¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí?
¿Tiene alguien de mí un recuerdo?
Las hojas del otoño crujen
al igual que mis huesos.
Yazco encerrado en mi mente.
Por más que trato de escapar no puedo
Los ojos de la gente me invaden
pero vivo en la más remota soledad
Mis ojos de un momento al otro se abren
pero no consigo despertar
Veo pasar mis recuerdos tras mis ojos
¿Será este el final de todo?
Escucho mil gritos a mi alrededor
Caen lágrimas de sangre a mi alrededor
El tiempo no se detiene en mi muñeca
En el vacío el Tic-Tac se hace eterno
Mi cuerpo inconsciente yace silente
Mi mente sigue en el más hermoso sueño
La tierra cuenta mis lágrimas
y siento que algo me empuja al abismo
Mis cicatrices arden más que nunca
pero no voy a caer, resisto.
Siento un suave roce
en mi piel semi-desnuda
Sé que ya no caeré
pero doy cabida a mil y una dudas
¿Cómo pasó este sueño
de ser perfecto a ser pesadilla?
¿Acaso puedo hacer algo,
o debo esperar mi muerte en la orilla?
Un nombre retumba en mi alma
mientras sigo en la orilla del abismo
Se convierte en un dolor que no para
Que solo lo calma del viento un suspiro
En la realidad
mi cuerpo se queda en el vacío
y mi mente para siempre
permanecerá en aquel lugar sombrío
ni en lo más recóndito de mi pecho?
¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí?
¿Tiene alguien de mí un recuerdo?
Las hojas del otoño crujen
al igual que mis huesos.
Yazco encerrado en mi mente.
Por más que trato de escapar no puedo
Los ojos de la gente me invaden
pero vivo en la más remota soledad
Mis ojos de un momento al otro se abren
pero no consigo despertar
Veo pasar mis recuerdos tras mis ojos
¿Será este el final de todo?
Escucho mil gritos a mi alrededor
Caen lágrimas de sangre a mi alrededor
El tiempo no se detiene en mi muñeca
En el vacío el Tic-Tac se hace eterno
Mi cuerpo inconsciente yace silente
Mi mente sigue en el más hermoso sueño
La tierra cuenta mis lágrimas
y siento que algo me empuja al abismo
Mis cicatrices arden más que nunca
pero no voy a caer, resisto.
Siento un suave roce
en mi piel semi-desnuda
Sé que ya no caeré
pero doy cabida a mil y una dudas
¿Cómo pasó este sueño
de ser perfecto a ser pesadilla?
¿Acaso puedo hacer algo,
o debo esperar mi muerte en la orilla?
Un nombre retumba en mi alma
mientras sigo en la orilla del abismo
Se convierte en un dolor que no para
Que solo lo calma del viento un suspiro
En la realidad
mi cuerpo se queda en el vacío
y mi mente para siempre
permanecerá en aquel lugar sombrío