WHICHAN
Poeta recién llegado
Filigrana de metal blanco
Sobre tus sienes,
el gentil rostro de nácar
no oculta el temple de acero.
La tempestad se eleva
marchad gallardos al destino
¡oíd los bronces lejanos!
trepida la fragua.
Dejen los candiles encendidos
dejad que quiebren la negrura,
ya volverán los días nobles
todos verán iluminadas las ventanas.
Yo llenaré mi copa,
brindare con vino carmesí
a la salud de las hadas;
luego me iré …
Sobre tus sienes,
el gentil rostro de nácar
no oculta el temple de acero.
La tempestad se eleva
marchad gallardos al destino
¡oíd los bronces lejanos!
trepida la fragua.
Dejen los candiles encendidos
dejad que quiebren la negrura,
ya volverán los días nobles
todos verán iluminadas las ventanas.
Yo llenaré mi copa,
brindare con vino carmesí
a la salud de las hadas;
luego me iré …