Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
Acercábanse las luciérnagas a la luna
buscando su origen en la noche
mas solo encontraron gélido blanco
por más horas que volaran y subieran.
Horas después, entre el cielo y el suelo
comenzó el sol a aparecerse
calentáronse sus alas y contentas
siguieron ascendiendo hasta que pronto,
sin sombra, sin negro, sin nubes,
terminaron por cegarse y por quemarse
y explotaron de fuego en mil pavesas.
¡Ay! y así nacieron hace mucho las estrellas.
Y por eso, si te fijas, siempre están junto a su luna
buscando el frescor que aquellas luciérnagas perdieran
y durmiendo con ella en el día tras la tierra.