Vicente Volta
Poeta recién llegado
El corazón
late a buen ritmo.
y eso es bueno.
Aunque nunca
está de más
una pequeña reanimación.
Yo vivo en
eso todo el tiempo.
Intentando acelerar y disminuir
sus pulsaciones por minutos.
E intentar mantenerlo detenido
y luego acelerarlo bruscamente.
Quizá algún día se me va
la mano y lo reviento, preocupado
por la oxidación. Un sobre salto,
un pequeño electroshock y
de pronto todo
a la mierda
por un exceso,
uno más, escaso
para el resultado pero suficiente.
para acallarme.
Me va
gustando la reanimación constante.
Todo a raíz de este cabreo
fenomenal ante las autoridades,
con toda esta gente.
Mientras me masturbo escribiendo
y los dejo en paz por un rato
intentando encontrar el ritmo
entre el oxido y el hambre.
Quizá mi corazón pare,
si, y
se detenga a beber de tu veneno,
lo escupa a la cara
de los transeúntes
Y vuelva a latir
purificado
por tus secreciones
vaginales,
filtradas a mi torrente sanguíneo
en este cunnilingus
eterno
de nuestro elixir.
www.vicentevolta.blogspot.com
late a buen ritmo.
y eso es bueno.
Aunque nunca
está de más
una pequeña reanimación.
Yo vivo en
eso todo el tiempo.
Intentando acelerar y disminuir
sus pulsaciones por minutos.
E intentar mantenerlo detenido
y luego acelerarlo bruscamente.
Quizá algún día se me va
la mano y lo reviento, preocupado
por la oxidación. Un sobre salto,
un pequeño electroshock y
de pronto todo
a la mierda
por un exceso,
uno más, escaso
para el resultado pero suficiente.
para acallarme.
Me va
gustando la reanimación constante.
Todo a raíz de este cabreo
fenomenal ante las autoridades,
con toda esta gente.
Mientras me masturbo escribiendo
y los dejo en paz por un rato
intentando encontrar el ritmo
entre el oxido y el hambre.
Quizá mi corazón pare,
si, y
se detenga a beber de tu veneno,
lo escupa a la cara
de los transeúntes
Y vuelva a latir
purificado
por tus secreciones
vaginales,
filtradas a mi torrente sanguíneo
en este cunnilingus
eterno
de nuestro elixir.
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