César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Quién invento la lluvia? El que lo hizo adora que los bichos hombres se pongas a escribir o a pensar en hembras esquivas, porque sino fueran hembras esquivas, una buena mujer que nos acompañe cuando llueva haría que no reflexionemos en la lluvia. Ni nada. Bueno, en fumar un delicioso pucho de tabaco rubio y en perdernos en esos ojazos moros por toda la eternidad del mundo, o hasta que termine el domingo. Total, afuera es todo barro, y no hay nada abierto y ella esta en la cama. Le voy a pedir al dios de los paraguas que me escuche este fin de semana. Buen poema, más bien excelente poema de tristezas meteorológicas .
Desde mi casa se veían como cortinas de lluvia abatiéndose furibundas contra los techos de zinc, de platabanda... contra las calles que eran ríos y sí, lodazales de mal tipo. La lluvia, cuando estamos bajo ella nos da rabia, pero cuando la podemos ver al amparo de una casa, desde una ventana, entonces da nostalgia.
...¿Ella está en la cama? ¡Mande ya mismo a la pinche lluvia largo al carajo y arrebújese con la Ella, mi cámara! Cómase unas mentas para espantar el olor del tabaco, digo yo acá. Después de todo, nunca se sabe cuánto tiempo más nos darán los dioses y las diosas para respirar tormentas.
Y gracias por haber venido hasta este viejo momento hecho letras.