Niños :
Señor Elefante, cuántos años tienes?
Elefante:
Yo tengo casi cincuenta años.
Niños:
Qué? Cincuenta años? es realmente cierto?
Elefante:
Eso seguro, pregúntale a mi maestro.
Niños:
Formidable! Y de dónde eres tú?
Elefante:
Oh, Yo he hecho un lejano viaje
antes de venir aquí: déjame ver....sí,
mi patria se llama Africa.
Allí a veces es muy caluroso como aquí,
y yo vivía muy a gusto.
Niños:
Bueno; por qué no te quedaste allí entonces?
Elefante"
Porque el hombre no me permitió la libertad;
me atraparon y tuve que ir con ellos,
a pesar que yo gritaba mucho.
Niños:
Pobre animal! Y dime, te tratan bien aquí?
Elefante:
Oh sí, tengo mucho heno
y si hago mis artes habilmente,
tengo algo de pan o arroz también.
Niños:
Y qué artes ya conoces?
Elefante:
Yo bailo, que ninguna dama
en la pelota imite mis saltos;
yo descorcho una botella de vino
con mi hocico y bebo sin derramar.
Yo levanto a mi amo con mi trompa,
lo pongo con cuidado sobre mi cabeza
y, luego arroja él su látigo,
entonces luego se lo entrego otra vez;
en resumen, te sorprenderás
cuando me veas haciendo las artes.
Niños:
Oh, haz como nos has dicho,
ardemos de curiosidad.
Señor Elefante, cuántos años tienes?
Elefante:
Yo tengo casi cincuenta años.
Niños:
Qué? Cincuenta años? es realmente cierto?
Elefante:
Eso seguro, pregúntale a mi maestro.
Niños:
Formidable! Y de dónde eres tú?
Elefante:
Oh, Yo he hecho un lejano viaje
antes de venir aquí: déjame ver....sí,
mi patria se llama Africa.
Allí a veces es muy caluroso como aquí,
y yo vivía muy a gusto.
Niños:
Bueno; por qué no te quedaste allí entonces?
Elefante"
Porque el hombre no me permitió la libertad;
me atraparon y tuve que ir con ellos,
a pesar que yo gritaba mucho.
Niños:
Pobre animal! Y dime, te tratan bien aquí?
Elefante:
Oh sí, tengo mucho heno
y si hago mis artes habilmente,
tengo algo de pan o arroz también.
Niños:
Y qué artes ya conoces?
Elefante:
Yo bailo, que ninguna dama
en la pelota imite mis saltos;
yo descorcho una botella de vino
con mi hocico y bebo sin derramar.
Yo levanto a mi amo con mi trompa,
lo pongo con cuidado sobre mi cabeza
y, luego arroja él su látigo,
entonces luego se lo entrego otra vez;
en resumen, te sorprenderás
cuando me veas haciendo las artes.
Niños:
Oh, haz como nos has dicho,
ardemos de curiosidad.