Los mediodías de la ciudad
(28.05.1985)
Los mediodías afincan sus dos pies en las azoteas cercanas
con la fuerza de una montaña
que piedra a piedra cae
sobre un caudaloso río
Los mediodías llegan con un saco de horas vencidas
repartiendo pequeños panes de tiempo
a todas las filas abandonantes del trabajo
Los mediodías levantan las tapas de las ollas hervidas
y un brazo de humo
lleno de cebollas, sales y pimentones
abraza a los recién llegados
Los mediodías son punto de encuentro
de las pequeñas futuras frustraciones
de los echadores de tinta y cemento
Los mediodías no dejan pensar en más nada
que el final de la tarde
el comienzo de la noche
y un par de piernas que enseñan
la verdad de la carne
Los mediodías de una semana cualquiera
son máquinas moledoras de seres
que no hemos tenido más remedio
que disolver nuestras humanidades
en el profundo hueco
de una mesita de patas de aluminio
con manteles de flores plásticos
con la sonrisa de Marylin en la pared
detrás de la caja registradora
que nos indica que otra vez
no alcanzará para el postre
(28.05.1985)
Los mediodías afincan sus dos pies en las azoteas cercanas
con la fuerza de una montaña
que piedra a piedra cae
sobre un caudaloso río
Los mediodías llegan con un saco de horas vencidas
repartiendo pequeños panes de tiempo
a todas las filas abandonantes del trabajo
Los mediodías levantan las tapas de las ollas hervidas
y un brazo de humo
lleno de cebollas, sales y pimentones
abraza a los recién llegados
Los mediodías son punto de encuentro
de las pequeñas futuras frustraciones
de los echadores de tinta y cemento
Los mediodías no dejan pensar en más nada
que el final de la tarde
el comienzo de la noche
y un par de piernas que enseñan
la verdad de la carne
Los mediodías de una semana cualquiera
son máquinas moledoras de seres
que no hemos tenido más remedio
que disolver nuestras humanidades
en el profundo hueco
de una mesita de patas de aluminio
con manteles de flores plásticos
con la sonrisa de Marylin en la pared
detrás de la caja registradora
que nos indica que otra vez
no alcanzará para el postre