danie
solo un pensamiento...
¿Dónde quedan los cementerios del año?
me pregunta un fulano
/ en los abriles con sus pardales de marzo
en los recién paridos campanarios
que trinan su melodía de fiasco
en los estudiantes aplazados
por la primavera y su engaño
¿y dónde quedan los difuntos almanaques
y calendarios?
me vuelve a preguntar el mismo fulano
/ en las hojas marchitas de un otoño
en el frío glaciar de un corazón iluso
por el dolo del humano
con ojos cenizos y menguantes
mirando al horizonte
y hallando restos de nada
de absoluta y entregada nada
con el paladar descalzo de una vida
sobre la sal acerba del fracaso
¿y los fallecidos días
dónde quedan?
me pregunta nuevamente el ingenuo fulano
/ en las murallas vencidas de un sur doblado
en los sueños que vuelan
lejos de la luna y su tejado
en los astros de un pálido firmamento
sin lumbre
sin ocaso
sin nubes ni lluvia ni llanto
sin santos ni patronos
ni devotos
ni siquiera creyentes
en ídolos de adobe y fango
entonces me pregunta nuevamente el fulano
¿dónde queda el nacimiento del año?
/ en las fauces del hombre
en la mente prejuiciosa de los monjes y meretrices
de una ficticia cruz
vestida de burdel barato
con alcohol y tabaco de siglos enteros
que vivieron un simulacro
irritando al estómago y los pulmones
de un mundo y su desengaño
un mundo nocherniego
en el seno del claustro de una factoría
que se encarga de fecundar larvas y gusanos
me pregunta un fulano
/ en los abriles con sus pardales de marzo
en los recién paridos campanarios
que trinan su melodía de fiasco
en los estudiantes aplazados
por la primavera y su engaño
¿y dónde quedan los difuntos almanaques
y calendarios?
me vuelve a preguntar el mismo fulano
/ en las hojas marchitas de un otoño
en el frío glaciar de un corazón iluso
por el dolo del humano
con ojos cenizos y menguantes
mirando al horizonte
y hallando restos de nada
de absoluta y entregada nada
con el paladar descalzo de una vida
sobre la sal acerba del fracaso
¿y los fallecidos días
dónde quedan?
me pregunta nuevamente el ingenuo fulano
/ en las murallas vencidas de un sur doblado
en los sueños que vuelan
lejos de la luna y su tejado
en los astros de un pálido firmamento
sin lumbre
sin ocaso
sin nubes ni lluvia ni llanto
sin santos ni patronos
ni devotos
ni siquiera creyentes
en ídolos de adobe y fango
entonces me pregunta nuevamente el fulano
¿dónde queda el nacimiento del año?
/ en las fauces del hombre
en la mente prejuiciosa de los monjes y meretrices
de una ficticia cruz
vestida de burdel barato
con alcohol y tabaco de siglos enteros
que vivieron un simulacro
irritando al estómago y los pulmones
de un mundo y su desengaño
un mundo nocherniego
en el seno del claustro de una factoría
que se encarga de fecundar larvas y gusanos
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