LOS ANHELOS
A veces anhelo tener la luna entre los dedos,
mancharme las manos de pintura,
zambullirme a sólas en el agua
y reír a carcajadas contigo bajo una tormenta.
Anhelo tenderme cara abajo en contacto con la tierra
para arrancar las viejas hierbas
y plantar otras, más nuevas.
A veces sueño que renace en mí
una nueva criatura que se parece
a la esperanza.
Una vida que dilate.
O tal vez pienso en que se abre una puerta
y sea yo misma, que entre zarzales, sombras y ramas
desprenda una luz dorada,
una luz dorada por todas partes.
A veces anhelo tener la luna entre los dedos,
mancharme las manos de pintura,
zambullirme a sólas en el agua
y reír a carcajadas contigo bajo una tormenta.
Anhelo tenderme cara abajo en contacto con la tierra
para arrancar las viejas hierbas
y plantar otras, más nuevas.
A veces sueño que renace en mí
una nueva criatura que se parece
a la esperanza.
Una vida que dilate.
O tal vez pienso en que se abre una puerta
y sea yo misma, que entre zarzales, sombras y ramas
desprenda una luz dorada,
una luz dorada por todas partes.