Cristóbal Sandoval
Poeta recién llegado
Y las personas desconocedoras de la belleza propia de la lluvia, la que cumple la dichosa tarea, la que crea el siclo que nos hace vivir de ella.
Nos deja más de un pensamiento a nuestra disposición, imaginamos si de loco nos tratásemos. De la experiencia y las probabilidades, un sin fin de posibilidades.
No te cubras, no será tu necesidad, déjate sorprender, que la adrenalina palpite los sentidos de la vida. Cuando sientas que tus huesos se congelen por el llorar de las nubes, desnúdate, únete a la emoción de imaginar. Que cada gota punzante sea una idea, un método, un sueño.
Que remoje tus anhelos el manto natural y que la brisa los aclare.
La vida se construye por los primogénitos momentos de locura.
Toma mi mano. Déjate llevar. Te invito a vivir.
Nos deja más de un pensamiento a nuestra disposición, imaginamos si de loco nos tratásemos. De la experiencia y las probabilidades, un sin fin de posibilidades.
No te cubras, no será tu necesidad, déjate sorprender, que la adrenalina palpite los sentidos de la vida. Cuando sientas que tus huesos se congelen por el llorar de las nubes, desnúdate, únete a la emoción de imaginar. Que cada gota punzante sea una idea, un método, un sueño.
Que remoje tus anhelos el manto natural y que la brisa los aclare.
La vida se construye por los primogénitos momentos de locura.
Toma mi mano. Déjate llevar. Te invito a vivir.