Calidoscópio
Poeta recién llegado
Mozart en un piano de sal
sus acordes son oleajes de saliva y orín,
líquido anmióntico del cosmos.
El es el atardecer de Noviembre
encarnado en un hombre acuático,
frente a un piano
que cobra vida y empieza a moverse
blandamente, a carcajearse en un allegro
a expectorar su melancolía,
desbordándose hasta la catedral,
bucea bajo la quimera de ese piano
que abre la boca hasta atrás y muestra
sus vísceras de música pura.
Sueña milagros continuamente y
los traduce como un ángel bilingüe
que escucha al mar y al cielo:
habla la lengua de los árboles,
ellos han creado este genio
uniendo sus intuiciones.
Jamás en el tiempo infinito
volverá otro humano con su don musical.
Su rostro fue devorado por los gusanos
de la comedia vienesa,
su esperma se extinguió en el estéril
océano de la carne.
Las putas le reconocieron,
las putas saben reconocer a los genios,
la locura lasciva y la locura
creativa son hermanas.
Y Newton pudo confundirle
con una manzana.
sus acordes son oleajes de saliva y orín,
líquido anmióntico del cosmos.
El es el atardecer de Noviembre
encarnado en un hombre acuático,
frente a un piano
que cobra vida y empieza a moverse
blandamente, a carcajearse en un allegro
a expectorar su melancolía,
desbordándose hasta la catedral,
bucea bajo la quimera de ese piano
que abre la boca hasta atrás y muestra
sus vísceras de música pura.
Sueña milagros continuamente y
los traduce como un ángel bilingüe
que escucha al mar y al cielo:
habla la lengua de los árboles,
ellos han creado este genio
uniendo sus intuiciones.
Jamás en el tiempo infinito
volverá otro humano con su don musical.
Su rostro fue devorado por los gusanos
de la comedia vienesa,
su esperma se extinguió en el estéril
océano de la carne.
Las putas le reconocieron,
las putas saben reconocer a los genios,
la locura lasciva y la locura
creativa son hermanas.
Y Newton pudo confundirle
con una manzana.