Qué guapa estás ahí
tumbada en la cama
descansando...
con los ojos cerrados.
¿Duermes, amor mío?
¿Me escuchas cielo?
Duermes...
Qué frías tienes las manos...
espera que te doy calor.
¿Recuerdas aquel invierno
cuando éramos novios?
Jamás olvidaré aquel día,
un día frío en la playa,
también estabas helada,
pero siempre decías
con tu misma sonrisa
que juntos y abrazados,
susurrándote al oído,
daba igual el resto del mundo.
¡Vaya si estabas helada!
Y ahora que te acaricio...
suave...¡siempre tan suave!
a pesar de tanto trabajo
tu siempre has sido tan suave,
es algo que nunca he sabido.
Cuando el pequeño lloraba,
nuestro pequeño tan chico,
en tus brazos lo acunabas
y cesaba su llanto al instante...
debía ser eso mismo...
tu tacto siempre tan suave.
Aún en mi cuerpo tu dulce olor
pero qué extraña hueles hoy,
amor mío,
hoy no hueles a nada.
Quizá sea yo,
que me hago mayor.
¡Ay mi querida Anita!
Es que hoy me di cuenta
de todo lo que te quiero, cielo
y no sé cómo decirte
que siento muchísimo el daño
nacido desde mi actitud...
Tú sabes que yo te amo,
que no lo hago queriendo,
que te necesito a mi lado...
¿Aún duermes?
Duermes...
Lo siento, Anita...
Lo Siento.
tumbada en la cama
descansando...
con los ojos cerrados.
¿Duermes, amor mío?
¿Me escuchas cielo?
Duermes...
Qué frías tienes las manos...
espera que te doy calor.
¿Recuerdas aquel invierno
cuando éramos novios?
Jamás olvidaré aquel día,
un día frío en la playa,
también estabas helada,
pero siempre decías
con tu misma sonrisa
que juntos y abrazados,
susurrándote al oído,
daba igual el resto del mundo.
¡Vaya si estabas helada!
Y ahora que te acaricio...
suave...¡siempre tan suave!
a pesar de tanto trabajo
tu siempre has sido tan suave,
es algo que nunca he sabido.
Cuando el pequeño lloraba,
nuestro pequeño tan chico,
en tus brazos lo acunabas
y cesaba su llanto al instante...
debía ser eso mismo...
tu tacto siempre tan suave.
Aún en mi cuerpo tu dulce olor
pero qué extraña hueles hoy,
amor mío,
hoy no hueles a nada.
Quizá sea yo,
que me hago mayor.
¡Ay mi querida Anita!
Es que hoy me di cuenta
de todo lo que te quiero, cielo
y no sé cómo decirte
que siento muchísimo el daño
nacido desde mi actitud...
Tú sabes que yo te amo,
que no lo hago queriendo,
que te necesito a mi lado...
¿Aún duermes?
Duermes...
Lo siento, Anita...
Lo Siento.