Mil palmeras rodeaban
un agua turquesa
El sol brindaba
su calor con excelencia
Era una invitación a colorearse
en esa estampa veraniega
El mar estaba fiero y bravucón
A lo lejos parecía calmado
A caminar empecé
porque nadar deseaba
Mientras me acercaba
a cada paso
al lugar que había pensado
y me había parecido
desde lo remoto sosegado
Empecé a pensar
que no era así
El mar no me permitía meterme
Desde dónde me encontrase
el mar seguía agitado
Mire hacia mi ropa
y pensé allí
ahora parece tener
menos fuerza
Que Fastidió
va contra mi
Mi mirar me engañaba
Depende donde estuviera
A distancia parecía encalmado
y no daban miedo
esas olas inmensas
Me costó darme cuenta
que la mar
era la misma
en cualquier sitio
que me moviese
Solo que al enfrentarme
y pensar en meterme
era el momento de sentir
su fuerza y mi miedo
Cuando lo ves cerca
todo parece difícil
El mar era uno
en ese preciso momento
y mis pretensiones
no eran realizables
Pero la cabezonería
no me permitía
aceptar lo evidente
Me hizo caminar kilómetros
con ilusión ilusoria
porque la realidad
frustración me creaba
y no la digeria
como una mala digestión
Sentía ansiedad
y la misma rabia
con la que miraba el mar
en él la depositaba
En vez de fijarme
en su belleza y ruido estruendoso
ver volar el agua y la espuma
Fijarme en ese sonido
agudo y ronco
al dar contra la arena y las rocas
Su constante balanceo
su música que despierta los sentidos
y los ojos que resaltan su sonido
Su color que transmutaba el cielo
Moraleja
La percepción te engaña
Si estás encerrada en tí
no podrás ver más allá
que tu fantasía
y te perderás la realidad
Las cosas son lo que son
De cerca se ven las orejas al lobo
Derechos reservados
29/04/2019
Dikia
un agua turquesa
El sol brindaba
su calor con excelencia
Era una invitación a colorearse
en esa estampa veraniega
El mar estaba fiero y bravucón
A lo lejos parecía calmado
A caminar empecé
porque nadar deseaba
Mientras me acercaba
a cada paso
al lugar que había pensado
y me había parecido
desde lo remoto sosegado
Empecé a pensar
que no era así
El mar no me permitía meterme
Desde dónde me encontrase
el mar seguía agitado
Mire hacia mi ropa
y pensé allí
ahora parece tener
menos fuerza
Que Fastidió
va contra mi
Mi mirar me engañaba
Depende donde estuviera
A distancia parecía encalmado
y no daban miedo
esas olas inmensas
Me costó darme cuenta
que la mar
era la misma
en cualquier sitio
que me moviese
Solo que al enfrentarme
y pensar en meterme
era el momento de sentir
su fuerza y mi miedo
Cuando lo ves cerca
todo parece difícil
El mar era uno
en ese preciso momento
y mis pretensiones
no eran realizables
Pero la cabezonería
no me permitía
aceptar lo evidente
Me hizo caminar kilómetros
con ilusión ilusoria
porque la realidad
frustración me creaba
y no la digeria
como una mala digestión
Sentía ansiedad
y la misma rabia
con la que miraba el mar
en él la depositaba
En vez de fijarme
en su belleza y ruido estruendoso
ver volar el agua y la espuma
Fijarme en ese sonido
agudo y ronco
al dar contra la arena y las rocas
Su constante balanceo
su música que despierta los sentidos
y los ojos que resaltan su sonido
Su color que transmutaba el cielo
Moraleja
La percepción te engaña
Si estás encerrada en tí
no podrás ver más allá
que tu fantasía
y te perderás la realidad
Las cosas son lo que son
De cerca se ven las orejas al lobo
Derechos reservados
29/04/2019
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