isaac newton
Exp..
Las lunas pueden bajar
a sábados, por la luna menguante
los ojos son del cielo
pueden mis besos.
El primer beso mientras tanto
son las dos horas
los dos en primavera
las dos de la noche,
las dos de la mañana.
Asiento con la mirada
entre los puntos o comas,
pues la mirada nace oculta
para mi voz,
para los dedos sin alma.
Solo cuatro soles podrían
ser el verano,
solo uno de ellos
antes de la risa, antes y después
Como las ostras...
Como el centro de la tierra.
¡Como el centro de la galaxia!
cambiando,
los surcos parecen mirarme
como conejitos antes de morir,
expuestas al vacío están mis estrellas,
dentro de la piel,
acariciando rumbo a la luna.
a sábados, por la luna menguante
los ojos son del cielo
pueden mis besos.
El primer beso mientras tanto
son las dos horas
los dos en primavera
las dos de la noche,
las dos de la mañana.
Asiento con la mirada
entre los puntos o comas,
pues la mirada nace oculta
para mi voz,
para los dedos sin alma.
Solo cuatro soles podrían
ser el verano,
solo uno de ellos
antes de la risa, antes y después
Como las ostras...
Como el centro de la tierra.
¡Como el centro de la galaxia!
cambiando,
los surcos parecen mirarme
como conejitos antes de morir,
expuestas al vacío están mis estrellas,
dentro de la piel,
acariciando rumbo a la luna.
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