Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa noche negra,
cuando se dio la oportunidad,
cuando fue posible tomar venganza,
maté.
Fue un acto que no requirió crueldad
y no fue necesario pensar mucho
para dejar escapar el impulso
que ocasionó el ánimo.
Por la cama
se vertió el relato rojo
que manchó la sabana blanca y semi estampada,
cuyo conflicto con la verdad
siempre se hizo evidente.
Algunos,
por supuesto,
creerán del maleficio que es ficticio
pero note,
que tampoco se sabe si es verdad.
Él descansaba en mi dolor todos los días,
yo en cambio,
le hice dormir eterno
al apagar el interruptor
que le daba vida.
cuando se dio la oportunidad,
cuando fue posible tomar venganza,
maté.
Fue un acto que no requirió crueldad
y no fue necesario pensar mucho
para dejar escapar el impulso
que ocasionó el ánimo.
Por la cama
se vertió el relato rojo
que manchó la sabana blanca y semi estampada,
cuyo conflicto con la verdad
siempre se hizo evidente.
Algunos,
por supuesto,
creerán del maleficio que es ficticio
pero note,
que tampoco se sabe si es verdad.
Él descansaba en mi dolor todos los días,
yo en cambio,
le hice dormir eterno
al apagar el interruptor
que le daba vida.