Neida C. Mina
Poeta recién llegado
Demasiado ocupada
como para estar presente...
muy dispersa, más ausente
líneas rectas, otras no
arremolinados pensamientos
...necesito contención.
Haré un recuento
lo cuestionaré todo:
sonrisas y lágrimas,
dejaré al descubierto
cada intención,
escaparé del melodrama
y la ensoñación...
Dame respuestas
¿Qué pude hacer? / ¿Qué pude sentir?
Dame consideración
haz un menor esfuerzo
sin hacer fricción.
Hay mucho que decir
pero el silencio sobra
hay mucho que escuchar
pero el ruido nos estorba.
Entonces, mírame sin más
atraviesa aquel umbral
para ver lo que fácil
no se puede notar...
no me encuentro bien,
esto ha sido así, lo admito
pero te puedes acostumbrar
a una rutina emocional.
Y me pregunto:
¿Qué tan libre soy?
mi estado anímico
puede que no sea el mejor
dime ¿Qué tan feliz debo ser?
mi estado anímico
es una lucha interior...
El sutil aire fresco
entrando a mi habitación
me parece tan pacificador,
un breve descanso
para mi crónico dolor...
Y me digo:
no quiero distraerme
quiero afrontarlo,
¿Cuánto es el peso
de mi carga interior?
tantos rasguños
soy mi propio rompecabezas,
y lograré armarme,
reconstruirme pieza por pieza.
como para estar presente...
muy dispersa, más ausente
líneas rectas, otras no
arremolinados pensamientos
...necesito contención.
Haré un recuento
lo cuestionaré todo:
sonrisas y lágrimas,
dejaré al descubierto
cada intención,
escaparé del melodrama
y la ensoñación...
Dame respuestas
¿Qué pude hacer? / ¿Qué pude sentir?
Dame consideración
haz un menor esfuerzo
sin hacer fricción.
Hay mucho que decir
pero el silencio sobra
hay mucho que escuchar
pero el ruido nos estorba.
Entonces, mírame sin más
atraviesa aquel umbral
para ver lo que fácil
no se puede notar...
no me encuentro bien,
esto ha sido así, lo admito
pero te puedes acostumbrar
a una rutina emocional.
Y me pregunto:
¿Qué tan libre soy?
mi estado anímico
puede que no sea el mejor
dime ¿Qué tan feliz debo ser?
mi estado anímico
es una lucha interior...
El sutil aire fresco
entrando a mi habitación
me parece tan pacificador,
un breve descanso
para mi crónico dolor...
Y me digo:
no quiero distraerme
quiero afrontarlo,
¿Cuánto es el peso
de mi carga interior?
tantos rasguños
soy mi propio rompecabezas,
y lograré armarme,
reconstruirme pieza por pieza.