BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquí, mi linda aportación,
mis cuévanos de belleza insecticida,
el hermoso tuétano clavado al hueso como
una palanca interna; sí, estos fueron
mis dones: la hermética cabeza llena de sombras,
oscuridades sin embriones, roturas de pensamiento.
Conceptos sinuosos de aspiraciones convulsivas.
Así que, lindezas aparte, este carnívoro despierto,
olvida el llanto; la parte más aparte, del firmamento.
Su destreza de esgrima envarada, su ideograma
macilento, obstruido en la cóncava rótula.
Aquí mi aportación, doctores, ingenieros:
el desabastecimiento de licores de alto grado.
©
mis cuévanos de belleza insecticida,
el hermoso tuétano clavado al hueso como
una palanca interna; sí, estos fueron
mis dones: la hermética cabeza llena de sombras,
oscuridades sin embriones, roturas de pensamiento.
Conceptos sinuosos de aspiraciones convulsivas.
Así que, lindezas aparte, este carnívoro despierto,
olvida el llanto; la parte más aparte, del firmamento.
Su destreza de esgrima envarada, su ideograma
macilento, obstruido en la cóncava rótula.
Aquí mi aportación, doctores, ingenieros:
el desabastecimiento de licores de alto grado.
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