José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
El aire que respiro no está
contaminado aún
quiero escribir libre,
sin cortapisas, ni corsé.
Un quinteto por aquí
una lira por allá
tercetos encadenados
un martirio total.
Quiero escribir en libertad
al aire, a la montaña, al mar;
que pueda respirar, aunque sople un huracán
no quiero cadenas, que atan mi pensar
Andar por las olas del mar
volar por las montañas
y con la luna y el sol
poder soñar.
Alejarme de la pestilencia de las cloacas,
de las ataduras , de los escarnios
y, de la maldad.
No quiero acabar en el infierno
mágico lugar para imaginar
bacanales romanas ,
que ya es mucho imaginar.
Igual sí, pues banquetes celebrados
con antorchas encendidas
qué festín.
Las letras me liberarán,
al Dios sol, alcanzarán
y me siento grande
como un estanque, no más.
contaminado aún
quiero escribir libre,
sin cortapisas, ni corsé.
Un quinteto por aquí
una lira por allá
tercetos encadenados
un martirio total.
Quiero escribir en libertad
al aire, a la montaña, al mar;
que pueda respirar, aunque sople un huracán
no quiero cadenas, que atan mi pensar
Andar por las olas del mar
volar por las montañas
y con la luna y el sol
poder soñar.
Alejarme de la pestilencia de las cloacas,
de las ataduras , de los escarnios
y, de la maldad.
No quiero acabar en el infierno
mágico lugar para imaginar
bacanales romanas ,
que ya es mucho imaginar.
Igual sí, pues banquetes celebrados
con antorchas encendidas
qué festín.
Las letras me liberarán,
al Dios sol, alcanzarán
y me siento grande
como un estanque, no más.