Kiko Cabanillas
Poeta asiduo al portal
Esos días se celebraba en Madrid la fiesta del orgullo Gay, en conmemoración al colectivo LGTBI (Gays, Lesviavas, Transexuales y Lesvianas). La diversión estaba asegurada.
Y justo en la víspera de las fiestas vino hasta mi centro de redacción una pareja: El -Pablo- se presentó como gay y ella -Silvia-como lesbiana.
Charlamos muy a gusto de Arte y me pidieron varios relatos, que pagaron muy bien.
Fue entonces cuando me solicitaron que les acompañase a la "Semana del Orgullo Gay" en Madrid. Silvia fue quien me convenció, alegando que será la fiesta del año, por su ambiente y actuaciones.
Así es que un martes muy de mañana cogimos el tren a Madrid. Iban en el mismo vagón más personas que iban al mismo sitio que nosotros.
Como otras parejas estaban morreando, nos animamos. Silvia me besó con amor. Y Pablo mientras me acariciaba los genitales por encima del vaquero.
Hasta tal punto estaba excitado que tuve que pedirles que pararan.
Piiiii, Piiiii, llegamos a Madrid.
En Madrid nos dirigimos a la casa de un amigo de Pablo, gay, quien nos recibió todo atenciones.
Le dio unas llaves a Pablo, pero nos indicó su móvil por si nos separarasemos.
Así pues calle.
La fiesta fue fantástica y acabamos en un piso de Chueca con otras tres personas.
Sacaron “perico” e incluso hicieron un “chino” de caballo Además del “Globo”de chocolate que llevaba yo.
Cuando ya estuvimos bien puestos...
Ropa fuera.
Sexo oral.
Penetraciones hombre- mujer- mujer. Hombre-hombre.
Yo nunca había sido penetrado por varón alguno. Y si bien en un principio resultó doloroso, luego lo disfruté inmensamente. Tuve incluso varios orgasmos..
Acabado el encuentro nos fuimos a duchar.
Yo me duché con Santiago quien, tras ponerme jabón en el ano, me poseyó brutalmente
Cuando salimos de la ducha una cubanita preciosa -Lola- nos pidió a Santiago y a mí un a doble penetración, que fue llevada a cabo con todo amor.
Pude a preciar en ese momento como Sivia se había encamado con una jovencita hermosa y perversa, Pablo siempre le indicaba a su amiga que “por favor no te vuelvas a enamorar”.
Pero es que Silvia se entregaba totalmente pues no podía concebir el sexo sin amor
Y justo en la víspera de las fiestas vino hasta mi centro de redacción una pareja: El -Pablo- se presentó como gay y ella -Silvia-como lesbiana.
Charlamos muy a gusto de Arte y me pidieron varios relatos, que pagaron muy bien.
Fue entonces cuando me solicitaron que les acompañase a la "Semana del Orgullo Gay" en Madrid. Silvia fue quien me convenció, alegando que será la fiesta del año, por su ambiente y actuaciones.
Así es que un martes muy de mañana cogimos el tren a Madrid. Iban en el mismo vagón más personas que iban al mismo sitio que nosotros.
Como otras parejas estaban morreando, nos animamos. Silvia me besó con amor. Y Pablo mientras me acariciaba los genitales por encima del vaquero.
Hasta tal punto estaba excitado que tuve que pedirles que pararan.
Piiiii, Piiiii, llegamos a Madrid.
En Madrid nos dirigimos a la casa de un amigo de Pablo, gay, quien nos recibió todo atenciones.
Le dio unas llaves a Pablo, pero nos indicó su móvil por si nos separarasemos.
Así pues calle.
La fiesta fue fantástica y acabamos en un piso de Chueca con otras tres personas.
Sacaron “perico” e incluso hicieron un “chino” de caballo Además del “Globo”de chocolate que llevaba yo.
Cuando ya estuvimos bien puestos...
Ropa fuera.
Sexo oral.
Penetraciones hombre- mujer- mujer. Hombre-hombre.
Yo nunca había sido penetrado por varón alguno. Y si bien en un principio resultó doloroso, luego lo disfruté inmensamente. Tuve incluso varios orgasmos..
Acabado el encuentro nos fuimos a duchar.
Yo me duché con Santiago quien, tras ponerme jabón en el ano, me poseyó brutalmente
Cuando salimos de la ducha una cubanita preciosa -Lola- nos pidió a Santiago y a mí un a doble penetración, que fue llevada a cabo con todo amor.
Pude a preciar en ese momento como Sivia se había encamado con una jovencita hermosa y perversa, Pablo siempre le indicaba a su amiga que “por favor no te vuelvas a enamorar”.
Pero es que Silvia se entregaba totalmente pues no podía concebir el sexo sin amor