Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Letras del harén
Un día me dijeron,
dos días muchas cosas,
tres días se marcharon,
cuatro días sin la prosa.
Cada cierto el tiempo habla
inseguro de la hora,
cada cierto hay un poema
con la duda temblorosa.
¡Cuánta letra en el camino!
ha quedado sin vestir,
solo esperan que un poeta
embellezca su existir.
Y una mano, marioneta,
llevará hasta el vergel,
a las letras, a las letras,
a las letras de su harén.
Cada décima que escribo
siempre acaba en un renglón,
y el soneto más altivo
de las letras es peñón;
porque de once que recibo,
cada uno siempre es uno
confesando su oración.
Un día me dijeron,
dos días muchas cosas,
tres días se marcharon,
cuatro días sin la prosa.
Cada cierto el tiempo habla
inseguro de la hora,
cada cierto hay un poema
con la duda temblorosa.
¡Cuánta letra en el camino!
ha quedado sin vestir,
solo esperan que un poeta
embellezca su existir.
Y una mano, marioneta,
llevará hasta el vergel,
a las letras, a las letras,
a las letras de su harén.
Cada décima que escribo
siempre acaba en un renglón,
y el soneto más altivo
de las letras es peñón;
porque de once que recibo,
cada uno siempre es uno
confesando su oración.