Sencillo homenaje a ese Mediterráneo Oriental que me ha refugiado este verano.
Sus agua me mecieron, sus Dioses me aliviaron.
Sus agua me mecieron, sus Dioses me aliviaron.
LAVÁNDOME EN LAS ARENAS DE TU CORAZON (Mediterráneo)
Recordándote para mí en todos mis paseos
que vertidos de nacimientos de vida, miran
a tus aguas de permanentes semblantes
y atardeceres de volátiles intenciones.
Tu Oriente aposentado en tus aguas,
Mediterráneo, luz de gigante, viscoso,
sujeta el tiempo de los soles fijados
por las líneas del espejo de tus algas.
En tus amaneceres las fluorescencias
surgen balanceadas y sincopadas
por la fertilidad del acedo de los Dioses
que cortan tus cielos de cristales alados.
El cuerpo esponjoso del cielo comienza
a dejarse vencer por lo aterido y fugaz,
se manifiesta el esplendor de una huida
que flotante ancla el aire en los olvidos.
En tus atardeceres los óxidos mistéricos
nacen de un sol paseado entre túnicas,
cuando la luz se quiere refugiar entre
los muslos del crepúsculo de las nubes.
Te miro entre temblores de oprimido color,
tránsitos para estar revoloteando en disfrute,
poderoso Mediterráneo Oriental. ¡Absórbeme!
Siente tus poderes y emerge con tus historias
de Civilizaciones profundas y rescoldos de siglos.
Consúmete entre los tintes de los amaneceres
pero déjame jadear en tus silenciosos nocturnos
y abrevia mi vida en el canto de los oscureceres.
Tus rocas orgullosas han sido testigo
para enfrentarme a tí, desplegando ecos,
salpicado de tus vientos de esperanza
que esculpen infinitos en mis entrañas.
* * * * * * *
luzyabsenta
que vertidos de nacimientos de vida, miran
a tus aguas de permanentes semblantes
y atardeceres de volátiles intenciones.
Tu Oriente aposentado en tus aguas,
Mediterráneo, luz de gigante, viscoso,
sujeta el tiempo de los soles fijados
por las líneas del espejo de tus algas.
En tus amaneceres las fluorescencias
surgen balanceadas y sincopadas
por la fertilidad del acedo de los Dioses
que cortan tus cielos de cristales alados.
El cuerpo esponjoso del cielo comienza
a dejarse vencer por lo aterido y fugaz,
se manifiesta el esplendor de una huida
que flotante ancla el aire en los olvidos.
En tus atardeceres los óxidos mistéricos
nacen de un sol paseado entre túnicas,
cuando la luz se quiere refugiar entre
los muslos del crepúsculo de las nubes.
Te miro entre temblores de oprimido color,
tránsitos para estar revoloteando en disfrute,
poderoso Mediterráneo Oriental. ¡Absórbeme!
Siente tus poderes y emerge con tus historias
de Civilizaciones profundas y rescoldos de siglos.
Consúmete entre los tintes de los amaneceres
pero déjame jadear en tus silenciosos nocturnos
y abrevia mi vida en el canto de los oscureceres.
Tus rocas orgullosas han sido testigo
para enfrentarme a tí, desplegando ecos,
salpicado de tus vientos de esperanza
que esculpen infinitos en mis entrañas.
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luzyabsenta