Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
En medio de la
sala se encuentra el antes
cuerpo lleno de vida,
en torno las coronas llevadas
por los deudos en
acompasado arrullo.
Es el final de la jornada,
la respiración se extinguió en
quien se aleja de la vida.
Alma tranquila ante
el futuro sombrío,
se aprecia el
Aqueronte distante y
el rumor hablador de criaturas
fantásticas que se alejan
en la oscuridad en compañía
del barquero Caronte.
Durante el funeral
las vuelvo encontrar,
comparten con mi
alma el dolor,
me regalan dos monedas
para pagar el peaje de mi tránsito.
¿Se ha ido el espíritu y el
ser será otra criatura?
¡Ay! Debo salir de las sombras
en la noche a espantar los
cuervos que me miran alelados
desde la torre de la iglesia.
sala se encuentra el antes
cuerpo lleno de vida,
en torno las coronas llevadas
por los deudos en
acompasado arrullo.
Es el final de la jornada,
la respiración se extinguió en
quien se aleja de la vida.
Alma tranquila ante
el futuro sombrío,
se aprecia el
Aqueronte distante y
el rumor hablador de criaturas
fantásticas que se alejan
en la oscuridad en compañía
del barquero Caronte.
Durante el funeral
las vuelvo encontrar,
comparten con mi
alma el dolor,
me regalan dos monedas
para pagar el peaje de mi tránsito.
¿Se ha ido el espíritu y el
ser será otra criatura?
¡Ay! Debo salir de las sombras
en la noche a espantar los
cuervos que me miran alelados
desde la torre de la iglesia.
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