CFM
Poeta recién llegado
EL PRINCIPIO DE LA OQUEDAD
III
LAS POLILLAS DE CINABRIO
CANON
Austro
¡Asciendan! ¡Elévense! ¡Oh, trasciendan!
Bóreas
A través del estruendo inconmovible
del harpa desgarrada por esferas.
Austro
¡Asciendan!
Bóreas
Recuerdo aún su belleza
desangrándose en ámbar consumirse
Austro
¡Elévense!
Bóreas
en la rojiza tormenta.
Austro
¡Trasciendan!
Bóreas
Sus almas, el relámpago
Austro
la esencia de sus hojas delicadas.
Bóreas
disolviera en polillas de cinabrio.
Sin voluntad ardieron los álamos
junto a sus recuerdos y añoranzas,
con lágrimas en briznas trasmutando.
Y el calor de mis suspiros contengo
mientras sus ramas hablan lenguas.
¿Es el perdón un místico secreto,
donde la luz divide en aleteos
el lente a través de oscuras siluetas?
Desprendidas entonces las contemplo
sobre el firmamento rojo del prisma,
invadiéndome una nebulosa
que a mi espíritu devora cual polillas.
CANON
Austro
¿A dónde nos dispersarán las brisas?
¡Pues me extravío en fugaces formas!
Bóreas
¿Quiénes recogerán nuestras cenizas?
III
LAS POLILLAS DE CINABRIO
CANON
Austro
¡Asciendan! ¡Elévense! ¡Oh, trasciendan!
Bóreas
A través del estruendo inconmovible
del harpa desgarrada por esferas.
Austro
¡Asciendan!
Bóreas
Recuerdo aún su belleza
desangrándose en ámbar consumirse
Austro
¡Elévense!
Bóreas
en la rojiza tormenta.
Austro
¡Trasciendan!
Bóreas
Sus almas, el relámpago
Austro
la esencia de sus hojas delicadas.
Bóreas
disolviera en polillas de cinabrio.
Sin voluntad ardieron los álamos
junto a sus recuerdos y añoranzas,
con lágrimas en briznas trasmutando.
Y el calor de mis suspiros contengo
mientras sus ramas hablan lenguas.
¿Es el perdón un místico secreto,
donde la luz divide en aleteos
el lente a través de oscuras siluetas?
Desprendidas entonces las contemplo
sobre el firmamento rojo del prisma,
invadiéndome una nebulosa
que a mi espíritu devora cual polillas.
CANON
Austro
¿A dónde nos dispersarán las brisas?
¡Pues me extravío en fugaces formas!
Bóreas
¿Quiénes recogerán nuestras cenizas?
No siendo la primera ves que lo empleo, aún intento dar con la fórmula que me permita la superposición de voces, evocando el Canon de las formas musicales.
No obstante éllo aquí culmina este camino de la nada hacia la nada. Tres voces extinguiéndose y regresando al triángulo primigenio.