Wendy Herrera
Poeta recién llegado
Mientras vivía una travesía junto a varias mujeres desconocidas, no dejaba de repetirme esa frase: " las mujeres son increíbles". Esa idea permanecía en mi cabeza al darme cuenta lo que estábamos viviendo, apoyándonos sin esperar recompensa, contando nuestra historia sin temor y con dignidad, compartiendo nuestro momento sin malicia y sin competencia; un grupo de mujeres que perseguían un objetivo en común, un mejor empleo, pero no por eso nos veíamos con rivalidad. Si escribo esto es con el afán de reconocer que muchas veces no valoramos lo que somos, la capacidad tan grande que tenemos para resolver cualquier situación difícil que se nos presente, somos tan valientes que no hay algo que se nos haga imposible realizar, siempre encontraremos los medios, tal vez la naturaleza no nos dotó de mucha fuerza, pero si de inteligencia y perseverancia y ambas son herramientas que utilizamos a la perfección a nuestro favor.
Estoy segura que aquella tarde todas regresamos a casa con una percepción del valor de la mujer más sólida, yo, por ejemplo, me doy por bien servida al haber tenido la oportunidad de vivir esa experiencia y conocer a tan valiosas mujeres las cuales no sé si vuelva a ver en algún momento, tanta fue la emoción vivida que dijimos de todo, menos nuestros nombres.
Estoy segura que aquella tarde todas regresamos a casa con una percepción del valor de la mujer más sólida, yo, por ejemplo, me doy por bien servida al haber tenido la oportunidad de vivir esa experiencia y conocer a tan valiosas mujeres las cuales no sé si vuelva a ver en algún momento, tanta fue la emoción vivida que dijimos de todo, menos nuestros nombres.