Leonardo Vargas
Poeta recién llegado
En faldones
de seda
y titubeantes
se desplazan
vivas a la luz del día.
Recorren caminos que a tientas reconocen
y cuando lo logran, tímidas,
se esfuman rumbo al abismo deteriorado
de seda
y titubeantes
se desplazan
vivas a la luz del día.
Recorren caminos que a tientas reconocen
y cuando lo logran, tímidas,
se esfuman rumbo al abismo deteriorado
del recuerdo.
Renacen en la ilusión de los hombres.
Agradecidas, se adornan con hojas de varios colores
se salpican de experiencia,
y es entonces cuando
Renacen en la ilusión de los hombres.
Agradecidas, se adornan con hojas de varios colores
se salpican de experiencia,
y es entonces cuando
las luces del tiempo
alegres, risueñas,
alzan la mirada reluciente al cielo
para encontrarse con asombro
en esa inmensidad incierta
de sonrisas, y muecas
del universo.
Luz del agua
atemporal y reluciente.
alegres, risueñas,
alzan la mirada reluciente al cielo
para encontrarse con asombro
en esa inmensidad incierta
de sonrisas, y muecas
del universo.
Luz del agua
atemporal y reluciente.
Última edición: